Ventana Europea nº 118
12 VENTANA EUROPEA Octubre 2019 > REP O RTAJE dos, desde abajo, en forma de redes de vida y afecto, de fe compartida. La universalidad de Jesús no se funda en una je- rarquía que dirige y domina al conjunto desde arriba, sino en la comunicación directa, desde abajo, a partir de los más po- bres, de los excluidos del sistema... Conclusiones Religión, defensa de los pobres Las grandes religiones han permitido una mayor comuni- cación entre los pueblos, pero han corrido el riesgo del gigan- tismo, ahogando a los grupos pequeños, a las etnias y nacio- nes que no han podido mantener su identidad a lo largo de los de los cambios... ...La finalidad de las Iglesias no es que todos los hombres se hagan cristianos (en el sentido actual), sino que puedan vi- vir y esperar, gozar y amarse sobre el mundo... ...La Iglesia de Jesús empezó siendo múltiple, lugar de ex- periencias diversas, como son diversas las lenguas de fuego del día de Pentecostés... El centro de las Iglesias (y de las re- ligiones) consiste en no tener ningún centro que se eleve so- bre los demás en forma jerárquica (como en la imagen de la catedral), sino muchos centros que se relacionan y fecundan entre sí (como en la imagen del bazar o de la plaza abierta)... ...Lo que importa son los hombres (los pobres), no la pro- pia razón, sino el triunfo del amor abierto, que no apela a ra- zones, sino que se ofrece de un modo generoso, abriendo es- pacios de comunicación en los que puedan entrar todos, in- cluidos los no cristianos, los no creyentes... Algunos aspectos concretos La Iglesia cristiana (u otra religión) no puede ocupar el lu- gar de las naciones o estados, de las clases sociales o partidos, pues ella es por un lado más concreta (cada Iglesia es un grupo de convivencia inmediata de hombres y mujeres de cualquier estado-nación, clase o partido) y por otra parte es más univer- sal (se abre a todos los hombres)... • Gozo cósmico, bendición ecológica . La paz cristina no es huída del mundo, sino aceptación del mundo como don de Dios. Por eso, quiero empezar destacando el gozo de la vida cósmica, en contra de aquellos que, como algunos platónicos y budistas parecen afirmar que el mundo es solo cautiverio y sufrimiento. Debemos recuperar el gozo pacificado del en- cuentro con las cosas, la belleza de la naturaleza, el equilibrio de la vida... • Paz esforzada, creatividad laboral . El hombre vive so- bre un mundo arriesgado y difícil. Ha tenido que trabajar para mantenerse y crear formas de vida agradable sobre el mundo. Por eso, es necesario insistir en el valor humanizador del tra- bajo, entendido como despliegue del hombre, como expresión de su potencialidad creadora... • Paz gozosa . La bendición de los bienes compartidos. La paz cristiana no es la paz de la renuncia por la renuncia, sino de la renuncia para la comunicación, tal como se expresa en la celebración de la eucaristía: pan y vino compartidos... Aque- llos mismos bienes, que muchas veces se han tomado como objeto de consumo y disputa entre los hombres, se transfor- man en la celebración y se convierten en signo de gratuidad, fuente de gozo... • Paz desmilitarizada, paz sin coacciones . En general, la humanidad ha triunfado a través de la violencia y lucha, co- mo hemos ido viendo a lo largo de este libro. El ejército, ins- trumento necesario de esa lucha, se ha tomado desde antiguo como expresión privilegiada de la identidad de un grupo so- cial, de manera que se ha dicho: “si vis pacem para bellum”, si quieres la paz prepara la guerra, es decir, ármate, crea bue- nos cuerpos de policía, etc., etc. Pues bien, ese modelo de preparación de la paz por la guerra (sacralizando a los solda- dos como tales, bendiciendo las armas, con capellanes milita- res...) no es cristiano... • Paz lúdica . La ensayaron los griegos, que centraron par- te de su vida y cultura en las “olimpiadas”, entendidas como expresión de un agonismo pacífico. La posibilidad de integrar a los diversos grupos en un contexto agónico-lúdico de com- petencia que no es militar, sino que está simbolizada de for- ma religiosa... • Paz artística. Algunos autores más representativos de la modernidad (desde Kant hasta Goethe) han buscado una paci- ficación de la humanidad a través del arte, que sería un len- guaje universal, vinculado a un despliegue no violento de la vida. El arte está muy cerca del juego de amor, aunque tiene algunos rasgos nuevos de creatividad y de expresión, de evo- cación y presencia... • Paz mística ... Tras el gozo lúdico y artístico, vinculado al gozo del amor (que es la comunicación personal en todos los niveles de la vida), quiero situar el gozo religioso, enten- dido como desbordamiento espiritual, es decir, como pura y plena comunicación de amor, con todos los seres, con el Dios de la vida que está en el fondo de todos ellos. Esta paz mís- tica es propia de aquellos que despliegan su vida en alegría básica, porque hay Dios y porque hay resurrección, es decir, porque Dios mismo recoge la vida que se entrega y se pone en sus manos...
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy OTUyMTI5