Ventana Europea nº 118
VENTANA EUROPEA 15 Octubre 2019 BARRIO EUROPA E l nuevo Colegio de Comisarios hecho público por la nueva presidenta de la Comisión Europea Ursula Von Der Leyden resulta interesante por varios mo- tivos. Más allá de su declarada apuesta por la protección del medio ambiente y “lo digital”, de su esfuerzo por que se visibilice la paridad de género entre los miem- bros del Colegio y de que exista equilibro geográfico en- tre sus ocho vicepresidencias –elementos todos ellos tan mediáticos como funcionales en términos de estética política–, hay en las nuevas carteras aspectos controver- tidos que han suscitado no poca polémica, comenzando por la sorprendente declaración realizada por la presi- denta tras desvelar los nombres de sus veintisiete cola- boradores en la que afirmaba sin ambages que su equipo era tan diverso y fuerte como lo era Europa. No hace falta ser un experto en diversidad cultural para observar que mucha diversidad étnica y religiosa no existía entre los nominados. Tan es así, que algún comentarista ha llegado a hablar de “All White Diver- sity” (es decir: la diversidad de “todos los blancos”). Obviamente la pregunta se hacía inevitable: Qué es lo que entenderá por diversidad la nueva presidenta. Más aún: hasta qué punto se ajusta a la realidad europea la Unión que Von der Leyden pretende impulsar con la ayuda de su flamante equipo. La respuesta a esta pregunta surgió por sí misma cuando la presidenta detalló las nuevas denominacio- nes de las vicepresidencias y desgranó los cometidos que a partir del 1 de noviembre desempeñarían los nuevos comisarios. En esa respuesta, George Orwell y su afamada novela “1984” pueden inspirar claves inter- pretativas de gran actualidad. Es un lugar común reconocer que la obra en cues- tión ("1984") es valorada como referente a la hora de alertar de los peligros de la manipulación del lengua- je y del riesgo de los autoritarismos. Buena muestra de ello era el modo en que se denominaban los minis- terios que aparecían en la novela: el Ministerio de la Abundancia, el Ministerio de la Verdad, el Ministerio del Amor y el Ministerio de la Paz. Todos estos nombres ocultaban una realidad totalmente opuesta en la que la pobreza y la desinformación estaban generalizadas entre una población oprimida. Las denominaciones de algunas vicepresidencias de la nueva Comisión Europea desprenden también, mu- tantis mutandis , un cierto tufillo orwelliano. Tal suce- de con la llamada vicepresidencia para la democracia y la demografía encabezada por la croata Dubravka Sui- ca; la vicepresidencia para los valores y la transparen- cia a cargo de la checa Vera Joukova o la vicepresiden- cia para la protección del modo de vida europeo (que incluye las políticas de migración y asilo) bajo la res- ponsabilidad del griego Margarinas Schinas. El tiempo se encargará de mostrar si tras de tanta floritura nomi- nativa se esconden realizaciones que les hagan honor… Lo que es necesario clarificar cuanto antes es si conceptos como “democracia”, “valores comunes eu- ropeos” y “modo de vida europeo” son definidos y en- tendidos de forma unánime por los europeos y euro- peas o si nos encontramos (como todo parece indicar) ante versiones reduccionistas, excluyentes y esencia- listas de estos conceptos que son los que van a inspirar las políticas que llegan. La presión de la opinión pública y las críticas de los partidos han motivado ya la primera rectificación de la presidenta y así se da por descontado que la de- nominación “protección del modo de vida europeo” va a ser eliminada porque no se ha explicado suficiente- mente de qué y frente a quién hay que proteger este supuesto modo de vida. El problema, empero, está en que, aún habiéndose eliminado el nombre, siga subya- ciendo el espíritu de la Europa fortaleza en la que no todos caben. Es de esperar que durante las audiencias que van a tener lugar en el Parlamento Europeo en los próximos días, los candidatos nominados sean capaces de expli- car ante los comités del en qué van a consistir su co- metido y hasta qué punto son capaces de desempeñar- lo. Solo así sabremos a qué atenernos en los próximos cinco años. Emilio José Gómez Ciriano Universidad de Castilla-La Mancha. Miembro de los grupos de trabajo de migración y asuntos exteriores de la COMECE. Úrsula, Orwell y un traspiés
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