Ventana Europea nº 118
VENTANA EUROPEA 29 Octubre 2019 y no para conseguir un permiso de re- sidencia. lectura de rut en casa migrante Cuando el año pasado leímos el li- bro de Rut con un grupo de migrantes latinoamericanos en Casa Migrante en Amsterdam, nos impactó mucho. La trama del libro, las experiencias y acti- tudes de los y las protagonistas, el des- enlace final del libro. Descubrimos mu- chos paralelos entre lo que en la histo- ria pasa y las experiencias de los y las integrantes del grupo. Vimos cómo el capítulo 2 ofrece prácticamente un ma- nual de las condiciones para una inte- gración exitosa en la otra cultura: –Es importante tener familia/ami- gos/conocidos en el nuevo país (vs. 1) –Es importante que la migrante tome iniciativa, inicie una aventura y esté dis- puesta a iniciar un trabajo que a lo mejor nunca había hecho antes. Es importante que la migrante esté dispuesta a iniciar nuevas amistades. Rut toma iniciativa y va en busca de comida (vs.2) –Es importante que la migrante ten- ga confianza y se meta en un trabajo co- munitario, trabando con otras/os (vs.3) –Es importante que el empleador sea confiable y de buena voluntad (vs.4) –Es importante que el empleador ‘vea’ y se fije en la migrante y su esta- tus (vs.5: ¿de quién es ella?). –Es importante pedir y conseguir permiso para trabajar (para no parecer estar ocupando el lugar de otro/a). Tra- bajar duro. Es importante que el em- pleador sepa de la buena reputación de la migrante para deje atrás sus prejui- cios (vss.6-7). –Lealtad para con el empleador es importante. Solidarizarse con las otras trabajadoras es importante. La socie- dad debe recibir directrices, leyes, nor- mas para que no humille a la migrantes (vss.8-9) –El idioma es crucial. ¡Parece que Rut habló un hebreo perfecto! comentarios de los migrantes Vimos también cómo el libro ofre- ce un enorme potencial de maneras de identificarse con lo que en la historia pasa. Basta con unos pocos comenta- rios de nuestro grupo. Un migrante colombiano: “La his- toria de Rut es mi propia historia. Es un ejercicio de drama. Leo el libro co- mo si la historia de Rut me invita a ac- tuar en mi nuevo rol de inmigrante en la cultura holandesa. En la persona de Rut el amor vence a pesar de la fuerza de la ley. El poder de las fronteras cul- turales, de la ley, está frente al poder de la gracia. Una migrante colombiana: “Es lin- do regresar al país natal, por supuesto, pero sentirse en casa en el extranjero es una bendición”. Un migrante colombiano: “La ex- periencia de salir de mi país, sin mis dos hijos, ha sido una de las experien- cias más difíciles de asimilar durante mi corta estadía aquí en Holanda”. Una migrante panameña: “Es todo un conflicto ser inmigrante y regresar a su país porque de vuelta nada se sien- te como propio otra vez. Cuando vuel- vo a Panamá siento cómo las mismas autoridades no me hacen sentir pana- meña, eso me hace sentir mal, pero yo me sigo sintiendo tan panameña como cualquier otro panameño que aún vive allá”. Un migrante colombiano: “Me identifico con Elimélec que es capaz de tomar la decisión de emigrar por el bienestar de su familia”. Una migrante venezolana: “Yo soy Noemí siguiendo a mi esposo para sa- lir de Venezuela y hacer mi nueva vida en Holanda”. Una migrante de República Domi- nicana: “Dios ha sido bueno conmigo. Tengo mi casa propia aquí en Holanda, aunque sé que ahora es más difícil que antes conseguir el número de inscrip- ción. Soy afortunada”. Una migrante colombiana: Yo no salí de mi país por hambre. Me casé con un holandés y tuve un hijo aquí, por eso me quedé. Cuando voy a mi país no extraño Holanda. Tan pronto como yo pueda, me gustaría regresar a mi país. Me quedo aquí por mi hijo”. rut, nuestra propia historia Comenzamos a leer la historia de Rut como nuestra propia historia y es- cribimos cartas a los y las protagonistas de la historia: “Querida Rut”, “Estima- do Elimélec”, “Queridísima Noemí”, “Estimado Booz”, “Orpa, querida”… Después de varias sesiones, termi- nando nuestra caminata, pedimos al grupo evaluar con una sola palabra esa experiencia de releer comunitariamen- te y “contextualmente”, es decir des- de la propia experiencia, esta historia de Rut y Noemí. Dijeron: conmovedor, enriquecedor, a gusto, fortalecedor y lindo hacer empatía con mujeres de la Biblia, desgranar el texto fue genial… impactante y profundo… Así nos sigue inspirando y fortale- ciendo esta antigua historia de migra- ción y la leímos como una carta dirigi- da a nuestras propias vidas.
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