Ventana Europea nº 118

VENTANA EUROPEA 7 Octubre 2019 Todo esto, como resultado de saber que Dios existe y que nadie lo puede abarcar; por ello los cristianos tene- mos que ser testigos de ese amor gratuito de Dios. No faltarons las innu- merables alusiones a nues- tro querido papa Francisco quien en palabras de Xa- vier Pikaza es “una puerta abierta al diálogo”. (Se puede leer um am- plio resumen de las ponen- cia de Pikaza en las pági- nas 9-12). grupos de trabajo Los participantes, orga- nizados en sendos grupos bajo la guía de coordinado- res previamente adiestra- dos, compartieron sus pen- samientos y reflexiones en varios grupos. El profesor Pikaza utilizando el ya clá- sico método del ver, juzgar y actuar , ofreció una serie de líneas: Cambio socio-cultural. En América Latina (valo- res y tradiciones). En Ale- mania (valores y nuevos problemas). Cambio histórico de Iglesia. Después del Con- cilio Vaticano II, la Iglesia no debe dar marcha atrás. a. Modelo de integra- ción total en la Iglesia ale- mana b. Modelo de comunión crítica con la Iglesia ale- mana c. Modelo de diáspora, o de misión. Grupos de Iglesia, gru- pos religiosos. Problemas, sensibilida- des pastorales. Modelos: De la parro- quia territorial a la parro- quia sectorial. Tendencias ad intra en- tre cristianos, relación con los protestantes y con otros grupos religiosos: con los musulmanes y judíos; con hindúes o budistas; con los que no tienen ninguna re- ligión. Resulta claro que si el diálogo no es optativo y menos en el mundo glo- balizado en que vivimos: ¿Cuál es la propuesta, el programa que ofrece nues- tra Iglesia? Plano de fe y conoci- miento. ¿Hace falta mayor formación? Plano de la acción, ser- vicio social. Plano de celebración. En los grupos de traba- jo tuvimos la oportunidad de compartir distintas ex- periencias e inquietudes, desde el punto de vista del “migrante cristiano hispa- nohablante” que lucha por vivir su fe –en su lengua materna- en un país cuyo idioma, cultura y espiritua- lidad generan con frecuen- cia una impresión de hosti- lidad o de escasa acogida. Fue muy grato y edificante descubrir que muchas Mi- siones tienen experiencia de verdadera integración con las comunidades ale- manas e incluso con grupos de otras religiones, entre los cuales han encontrado puertas abiertas y posibili- dad de diálogo y trabajo en equipo.

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