Ventana Europea nº 120
VENTANA EUROPEA 5 Marzo 2020 > L os MENA, Menor Ex- tranjero No Acompaña- do, como su propio nom- bre indica y así lo define la Observación General nú- mero 6 del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas del año 2005, son “los menores que están separados de am- bos padres y otros parien- tes y no están al cuidado de un adulto al que, por ley o costumbre, incumbe esa responsabilidad”. Se trata de un término que de ma- nera oficial define una si- tuación concreta de un ni- ño o niña; alguien que aún no ha cumplido los 18 años, que procede de otro país, que ha realizado un trayecto solo y así ha lle- gado a nuestro país, sin un adulto de referencia. Te- niendo en cuenta estos ele- mentos y considerando la opinión pública negativa que se ha venido generan- do en los últimos tiempos en torno a estos niños y ni- ñas, vamos a implicarnos en la noble tarea de utilizar un lenguaje más inclusivo, que no criminalice, deno- minándoles como lo que son: “Niños y Niñas Mi- grantes Solos”(NNMS), no acompañados o sin adul- to de referencia. La pers- pectiva por lo tanto ha de cambiar y el relato a par- tir de este momento versa- rá en torno a niños y niñas, no en torno a menores, tér- mino que tiene sobre todo una connotación jurídica. Este cambio en el lenguaje nos va a permitir, casi sin darnos cuenta, acompañar- lo de una transformación en la forma de mirarles, a través de un ejercicio de empatía y de comprensión de sus vivencias y de los problemas a los que se en- frentan, como son las difi- cultades para integrarse en la sociedad que les recibe y el elevado riesgo de exclu- sión cuando se encuentran en el proceso de tránsito a la vida adulta (o como se les suele denominar “extu- telados”). Podemos mirar a estos niños y niñas viendo en ellos a un inmigrante po- bre y molesto que viene a quitarnos algo, o como un niño o niña en peligro, en riesgo y con necesidad de protección. Porque si al escuchar la palabra MENA lo primero que se nos viene a la mente es “jovenzuelo delincuente y peligroso”, hemos dejado de entender el problema fundamental de estos niños y niñas como personas necesitadas del cuidado de los adultos, de niños y niñas en peligro más que peligrosos por las con- secuencias que se derivan la falta de un hogar y una familia donde se les quie- ra, se les cuide y eduque, y se les ayude a crecer como personas íntegras. Este fac- tor de vulnerabilidad tiene un especial impacto en su desarrollo y en sus vidas. Pero existen otros factores que incrementan esta si- tuación de vulnerabilidad, como es el hecho de ser mi- grantes, proceder de países con culturas muy diferentes a la nuestra, el desconoci- miento del idioma, las ex- periencias vividas a lo largo de un trayecto con muchos riesgos y los peligros a los que se han visto expuestos, la experiencia vital de estar siempre alerta por la inse- guridad y la falta de protec- ción necesaria en esa etapa de la vida. Personas que han vivido demasiadas cosas y demasiado pronto, curtidos por el dolor y la violencia, por el miedo y a la vez por el coraje. Es importante en < Si al escuchar la palabra MENA lo primero que se nos viene a la mente es “jovenzuelo delincuente y peligroso”, hemos dejado de entender el problema fundamental de estos niños y niñas como personas necesitadas del cuidado de los adultos. > Foto: Fundación Hogar de San José de Gijón
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