Ventana Europea nº 120
VENTANA EUROPEA 7 Marzo 2020 que, cuando hablemos de ellos, no les miremos de esa forma, ya que se trata de niños y niñas que no están con sus padres, ni con familiares o adultos a su cargo, y proceden de países del sur del mundo con situaciones políticas, económicas y sociales muy diferentes a las nuestras, que somos el mundo de- sarrollado con el que ellos sueñan. Han emprendido un viaje solos y han reali- zado un recorrido también solos, quizá acompañado de otro niño con una si- tuación similar, con los riesgos y peligros que esto entraña como es sufrir abu- sos, violencia, situación de calle, explotación, adiccio- nes, trata, etc. “que no nos etiqueten… que somos chi- cos solos, pero con histo- rias familiares y vivencias distintas. Que la palabra ellos, nos hace sentirnos distintos”. de países del magreb La gran mayoría son chicos, varones, de entre 15 y 17 años. Proceden fundamentalmente de paí- ses del Magreb, y suelen acceder a territorio español a través de los pasos fron- terizos, escondidos en los bajos de camiones o auto- buses, en coches, como po- lizones en barcos. Aunque fue en los años noventa cuando comenzó a hacer- se notoria la llegada niños solos procedentes del Ma- greb, es en 2006 cuando se produce un incremento considerable de llegada de chicos procedentes de paí- ses subsaharianos. Estos suelen acceder a territorio español generalmente por vía marítima, en pateras o cayucos a las costas an- daluzas o a las Islas Cana- rias. Además del trayecto que recorren, la propia entrada y llegada a nuestro país es incierta, arriesga- da, requiere coraje y cier- ta inconsciencia ya que, además de los peligros que entraña el propio trayecto en esas condiciones, nunca se sabe cuál será el lugar de destino, el puerto al que arribará el barco o la ciu- dad en la que descargue el camión. “Llegué a Cádiz, nos sigue contando Majid, y durante dos días estuve caminando por el monte y por el bosque, como podía, para que nadie me viese. Intentaba esconderme por el miedo que tenía que me devolvieran a Marruecos, que la gente me viera y llamara a la policía. Mi ob- jetivo era alejarme todo lo posible de la frontera con Marruecos”. datos de la fiscalía Según datos de la Fis- calía general del Estado en su memoria para el 2018, el incremento de llega- das de menores extranje- ros no acompañados por vía marítima a España se incrementó un 200% res- pecto al 2017, y supone un 3.050% respeto a las cifras de 2014. El 96,9% fueron varones y el resto niñas. Mayoritariamente procedían de Marruecos (61,89%), República de Guinea (14,10%), Mali (8,15%), Argelia (5.6%), Costa de Marfil (4,5%) y Gambia (1.69%). La Fis- calía, sin embargo, no dis- pone de datos sobre aque- llos que se introdujeron a través de Ceuta y Melilla, sea por medio de vehículos a motor o por vía aérea. A 31 de diciembre figuraban inscritos en el Registro de Menores Extranjeros No Acompañados 13.796, de los que 12.825 eran niños y 971 niñas. La comunidad autónoma que más niños y niñas migrantes tenía tu- telados fue Andalucía con 6.294, seguida de Catalu- ña con 1.842, Melilla con 1.322, país Vasco con 990, Comunidad Valenciana 730, Ceuta 553 y Madrid 490. A lo largo del 2018 se incoaron un total de 12.152 expedientes para la determinación de la edad, es decir, para corroborar de forma legítima, a efec- tos del estado, la minoría o mayoría de edad. “Quiero también decir, sigue Majid, que los chicos que llegan ahora, aunque vengan influenciados por lo que las redes sociales les muestran, también traen mucho dolor, han dejado su tierra, familia, sus raí- ces… Y necesitan mucho amor”. Generalizando po- demos establecer algunos perfiles en función básica- mente de las razones que motivan la decisión de iniciar un proceso migra- torio o, en algunos casos, una huida. Muchos de ellos dejan sus familias y salen de sus países para escapar de la pobreza y de una vida de continuas carencias con el objetivo de mejorar su situación económica y también la de sus familias. En otras ocasiones, la fal- ta de expectativas en sus países les motiva a ponerse en marcha buscando po- sibilidades de formación, acceso a la educación, al estudio, sin que detrás se esconda una situación es- pecialmente precaria, sino la carencia de oportuni- dades que se ofrecen en Europa o en el mundo de- sarrollado. Otro perfil se corresponde más con niños y niñas que viven situacio- nes familiares complejas, con desestructuración fa- miliar y desprotección ins- titucional, que de alguna manera les impulsan a se- pararse y salir de su entor- no. Estos acaban general- mente viviendo situaciones de calle, expuestos a los peligros que esto entraña, así como al deterioro que provoca en un niño necesi- tado de protección vivir de este modo. Un cuarto tipo
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