Ventana Europea nº 122

EURONOTICIAS SUIZA 16 VENTANA EUROPEA Enero 2021 > L a microbiología impactó cru- damente en lo macro, desde lo invisible hemos visibilizado nuestra vulnerabilidad y la fragili- dad de muchos pilares so- bre los cuales asentábamos nuestra sensación de bien- estar y progreso. Por unas semanas, la vo- rágine del rendimiento y la productividad tuvieron que detenerse. El miedo y la in- certidumbre nos situó an- te una nueva percepción de la cotidianidad. El confina- miento obligado agregó un nuevo ingrediente a nuestra visión de la vida y de nues- tro vínculos afectivos. El tiempo cambió de rostro. El ser humano vol- cado hacia la exterioridad tuvo que dar el salto ha- cia la interioridad. La ca- sa recuperó su cualidad de hogar y miles de perso- nas vivieron una cuarente- na emocional con todos los desafíos que ello implica. Y una escala inversa- mente proporcional, la cru- deza del peligro global pu- so en evidencia la semejan- za también global de nues- tros valores: la salud y la necesidad de confiar en el cuidado recíproco. La angustia que mu- chas veces bordeó el páni- co destapó realidades so- bre la salud que antes no habíamos observado con tanta nitidez. La salud am- plió su comprensión más allá de las fronteras de la medicina descubriéndonos la fragilidad de los centros de cuidado; la problemáti- ca de la humanización de la sanidad, la muerte en so- litario, la ausencia de polí- ticas preventivas, la priva- tización excluyente, etc. La cultura de la indi- ferencia hilvanada desde una industria del entreteni- miento y de la persuasión ya no tuvo cabida. Todos queríamos información ve- raz y retomábamos la exi- gencia de ser actores en la vida pública, demandan- do a gobiernos y a organis- mos internacionales a ac- tuar más allá de los intere- ses políticos. Hecho que permitió que mirásemos la diferencia en- tre la lógica de la competen- cia y la lógica de la coope- ración, entre la delegación y la corresponsabilidad. Incluso la globalización adquirió un nuevo matiz. El virus dejó al descubierto la unidad en la diversidad y el equívoco de la frag- mentación. La demanda colectiva clamó por la uni- dad. Unidad de los cientí- ficos, de los gobiernos, de los medios informativos, de las farmacéuticas, de los sistemas de salud, de las políticas migratorias, educativas, financieras y de producción. CRISIS SANITARIA, CRISIS ECONÓMICA La fortaleza del progre- so técnico científico tam- bién fue interpelada. La desconfianza en su confia- bilidad se ocultó detrás de las teorías conspirativas sobre el origen del virus o sobre el posible control ciudadano por vías tecno- lógicas. Los paradigmas reduc- cionistas cayeron otro tan- to. Todos nos dimos cuen- ta de que la crisis sanita- ria estaba ligada a la cri- sis económica, social, cul- tural, ambiental y climáti- ca y que nuestro accionar irresponsable con la natu- raleza y la biodiversidad tuvo mucho que ver con la pandemia, máxime si todos fuimos testigos del impac- to de la contaminación y de nuestra desmesura con la industria agroalimentaria. Somos seres vulnerables y necesitados DE PANDEMIAS Y APRENDIZAJES La humanidad ha pasado por una situación límite, es decir una confron- tación de gran magnitud que ha rebasado su capacidad de reacción y, por tanto, inevitablemente ha puesto al ser humano ante la didáctica de la crisis. Eliana Cevallos. Suiza

RkJQdWJsaXNoZXIy OTUyMTI5