Ventana Europea nº 122
ENTRE C ULTURAS 24 VENTANA EUROPEA Enero 2021 BAJAR UN PELDAÑO > E n el peldaño más bajo de la vida social se encontraban las personas migrantes sin papeles. El hecho de no tener regula- rizados los documentos tiene dos con- secuencias graves: no poder acceder el trabajo reglado y no poder alquilar re- gularmente una vivienda. Si no tienes vivienda no puedes empadronarte y si no estás censado es difícil acceder a la tarjeta sanitaria y a la escolarización. Al comienzo de la pandemia nues- tra experiencia en el pequeño Hospital de Campaña de Santa Ana en el cen- tro comercial e histórico de Barcelona fueron las colas del hambre. Han pa- sado más de 2.000 personas y se han repartido 19.500 picnic de desayuno, comida y cena, muchas de ellas muje- res con familia detrás. Filipinas en el servicio doméstico que se habían que- dado en la calle, mujeres latinas cuida- doras de ancianos que se estaban sin trabajo por defunción, enfermedad o reorganización del cuidado, trabaja- dores de la construcción y empleados de hostelería y restauración que de la economía sumergida pasaban a la na- da. Las situaciones más graves eran migrantes recién llegados, que les ha- bía sorprendido la pandemia con una pequeña red social de acogida de pa- rientes o amigos y sin recursos. El paso de diez meses (de marzo a diciembre) ha supuesto para un gru- po amplísimo de personas que ejercían de forma irregular de cuidadoras, em- pleadas de hogar, albañiles o camare- ros la aniquilación de ahorros y recur- sos. A partir de junio a esto se añadía la incertidumbre sobre sus familias en los lugares de origen. En este sentido, particularmente los latinos han sufrido muchas pérdidas de padres, hermanos, familiares y amigos. Con un dolor frío y seco en la distancia que desnuda el luto hasta la angustia o la depresión. La fe aquí fue la única roca para mu- chos de ellos. La burocracia del Estado lenta por naturaleza, ahora estaba parada en el confinamiento y el teletrabajo. Sin medios para conectarse a internet, sin la cultura del acceso digital, con las páginas web colapsadas, ante la impo- sibilidad de acceder a citas previas y ausentes los profesionales tras las lí- neas de teléfono. Además, ninguno de nuestros amigos era destinatario de las ayudas. No tienen ERTE porque no están contratados, y son desahucia- dos porque no tienen ningún derecho al vivir realquilados de forma ilegal. Además no pueden acceder al Ingre- so Mínimo Vital por no cumplir los re- quisitos de residencia legal de un año, no vivir independientemente (¡están en habitaciones realquiladas!) y no ser demandantes de empleo (ya que no tienen papeles). En medio de este tsumani procu- ramos acoger, escuchar y apoyar a las personas. Un grupo de 50 familias en situación normalizada han ido acom- pañando a más de 200 grupos familia- res vulnerables. Familias acompañan- do familias, lo importante el vínculo. La alimentación era vital para que los Hospital de Campaña de Santa Ana en Barcelona DESDE EL HOSPITAL DE CAMPAÑA: DE SIN PAPELES A SIN TECHO Si no tienes vivienda no puedes empadronarte y si no estás cen- sado es difícil acceder a la tarjeta sanitaria y a la escolarización. Filipinas en el servicio doméstico que se habían quedado en la calle, mujeres latinas cuidadoras de ancianos que se estaban sin trabajo por defunción, enfermedad o reorganización del cuida- do, trabajadores de la construcción y empleados de hostelería y restauración que de la economía sumergida pasaban a la nada... Os contamos una historia de impotencia, de acogida mutua y de milagros tan ordinarios, que son extraordinarios. Peio Sánchez . Barcelona
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