Ventana Europea nº 122

VENTANA EUROPEA 25 Enero 2021 pocos recursos puedan garantizar la vivienda. Pero surgen otras necesida- des. Así el miedo a acudir a un cen- tro de salud para no ser identificados, la dificultad de acceder al dentista o el tratamiento psicológicos en situacio- nes de duelo o de maltrato concreta- mente de mujeres y niños. Todo ocul- to, tapado en silencio. Hoy vamos viendo que muchos de nuestros amigos, ante nuestra impo- tencia, bajan todavía un peldaño en la espiral de pobreza: la calle.. NUESTRO PEQUEÑO SERVICIO DE URGENCIAS Nuestra gente son los que viven sin hogar. Cada día 140 personas pa- san por nuestra pequeña acogida para desayunar y comer caliente y llevarse la cena. Desde este encuentro de fra- ternidad se fragua la amistad y vín- culo de seguimiento. La mayoría son hombres, sorprendentemente jóvenes, migrantes en situación irregular y que llevan menos de dos años en esta si- tuación. Principalmente duermen en la calle, en algunos asentamientos y unos pocos duermen en albergues o en ha- bitaciones “ilegales”. Las mujeres son pocas, pero en situación mucho más grave con historia muy duras detrás. Casi todos los que se nos acercan lle- van poco tiempo en el fondo del panta- no. Por eso mantienen vivas ilusiones, proyectos, disponibilidades. Nuestra primera acogida es mos- trar que no están solos. Con las difi- cultades de comunicación que impo- nen las medidas sanitarias, las distan- cias se hacen barreras casi infranquea- bles. Aprendemos las miradas, los gol- pes en el hombro, la escucha en voz demasiado alta para narrar vivencias muy íntimas y también las mascarillas mojadas por las lágrimas. Tenemos la experiencia que la hos- pitalidad es milagrosa. Saca lo mejor de las personas. Convoca a los jóvenes que dan un giro al volverse al dolor de los otros. Quita los miedos y potencia la creatividad sensata capaz de cuidar cuidándose. Hace posible el encuentro por los mil medios virtuales y presen- ciales. La generosidad se multiplica. Nos falta de todo y no nos ha faltado de nada. NUESTRO CÓDIGO DE SEGURIDAD La experiencia de la pandemia nos ha dejado unas normas que se ha ido haciendo cada día más nor- males. Os las pasamos por si os pueden inspirar: Nos cuidamos cui- dando; la normalidad también es es- tar fuera de norma; si todo no irá bien, habrá una salida; resistimos porque nos doblamos; la mascarilla nos enseña a mirar a los ojos; nos quedamos en casa porque cabemos todos; también se puede abrazar con el espíritu; el misterio de la bondad se contagia en el silencio; nos lava- mos las manos porque nos las ensu- ciamos; nuestro hogar son las per- sonas...  < Nuestra gente son los que viven sin hogar. Cada día 140 personas pasan por nuestra pequeña acogida para desayunar y comer caliente y llevarse la cena. >

RkJQdWJsaXNoZXIy OTUyMTI5