Ventana Europea nº 122
8 VENTANA EUROPEA Enero 2021 > REP O RTAJE de la xenofobia (¡también entonces¡) desde la visión francesa, la guerra por los alquileres en Bélgica cuyos pisos estaban por las nubes (la historia se repite), los 700 años de existencia de Suiza, etc. Sirva de contraste infor- mativo que recogía la re- vista, cómo al lado de las grandes noticias y repor- tajes, aparecían las menu- das entradas recomendando por ejemplo recetas de co- cina española. Las prime- ras detallaban el modo de hacer morteluelo (el plato más conocido de la gastro- nomía conquense), la paella (lo más granado de las co- midas patrias) y de postre la golosas “glorias”. Y recomendaciones ci- nematográficas. En este ca- so “Las cartas de Alou” pe- lícula española de 1990 di- rigida por Montxo Armen- dáriz, con una narrativa que no pierde actualidad. En este caso la de un grupo de africanos que llega clan- destinamente a las costas del sur de España y que tie- nen que dedicarse a la venta ambulante en Almería. Allá donde posteriormente en uno de sus pueblos, (El Eji- do) se hizo famosa la frase de Juan Enciso, su alcalde, cuando decía en año 2005: “A las ocho de la mañana todos los inmigrantes son pocos. A las ocho de la no- che, sobran todos”. Expre- sión sintética de una visión empobrecedora de los emi- grantes solo vistos desde su dimensión laboral, olvidan- do la integralidad de la per- sona y la necesidad de cu- brir todos sus derechos co- mo sujetos de ciudadanía universal, la mejor respues- ta humanista a la violencia contra migrantes. Y LA HISTORIA SIGUE Está claro que la histo- ria se repite. Y para reflejar- la los delegados nacionales y algunos colaboradores se siguen reuniendo (general- mente dos veces al año) en distintas ciudades europeas para la confección de V en - tana E uropea . Esas reu- niones se constituían así en una “disculpa” gozosa para el encuentro de los respon- sables de la acción migrato- ria. Tras el compartir diver- sos de la situación en cada momento, y tras preparar la estructura de varios núme- ros siempre había hueco pa- ra algún momento distendi- do que aligerara el peso de las sesudas reuniones. Alberto Torga, asturia- no que ejerce “asturianía” recuerda con gracia: “Mu- chas veces finalizábamos la jornada visitando algo im- portante de la ciudad donde nos reuníamos y tomando unos lapiayucos , es decir, unos bebedizos en conso- nancia con las costumbres del país. Recuerdo la gracia que le hizo a Pilar Samames directora de la CE de Mi- graciones en España, cuan- do le pedí a un camarero en Montmartre una gaxapá de cerveza, es decir, una jarra grande. Siempre que nos encontrábamos me decía al saludarme: «Alberto, luego tenemos que tomar una ga- xapá para despedirnos»”. Para dar forma a todos estos anhelos, los 122 nú- meros en papel de V entana europea , han dado acogida en distintas secciones, artí- culos de fondo, entrevistas a personas significativas de todos los ámbitos pero con el acento remarcado de su vinculación con las migra- ciones, denuncias (porque siempre había una denuncia que plantear ante cualquier roce, por pequeño o gran- de que fuera que atentara a la dignidad de los emi- grantes), distintos ámbitos de la cultura (cine, poesía, etc.) Reportajes de todo ti- po , el papel y las acciones de la grandes instituciones, etc. Historias grandes y pe- queñas, es decir historias de la historia. Se ha recorda- do a muchos de los que se fueron, y se ha dado cabi- da a un sinfín de colabora- dores estables. La mirada de estos, principalmente los delegados nacionales y co- laboradores de Alemania, Suiza, Bélgica, Francia, y España ya no solo españo- les sino de distintas nacio- nalidades, de distintas aso- ciaciones e instituciones universitarias y religiosas, etc. de muchos países, se ampliaba al hilo de las in- corporaciones necesarias. Se recogían el eco más va- riado y las noticias relacio- nadas con la vida, religiosa, civil, social , política o cul- tural de las personas y gru- pos de las Misiones. V entana E uropea no re- duce, ni mucho menos, su punto de mira a los emi- grantes laborales sino que lo amplia a los españoles que trabajan en los distintos servicios políticos y admi- nistrativos de la CEE, a los latinoamericanos emigran- tes en Europa, a los euro- peos que hablan castellano y a los emigrantes que re- tornaron a España. Os remito al respecto al número centenario de la re- vista. Diciembre de 2014 “La Europa de las 100 ven- tana”. Hay un detallado panorama de su conteni- do histórico con reflexio- nes y recuerdos de distin- < El fruto visible y tangible de este camino son los 122 números publicados con calidad no solo mantenida sino ascendente. Los frutos intangibles podrían aportarlo sus lectores >
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