Ventana Europea nº 123
VENTANA EUROPEA 7 Febrero 2022 nuestra sociedad: “En al- gunos lugares, defender la dignidad de las personas puede significar ir a pri- sión, incluso sin juicio. O puede significar la calum- nia.” Papa Francisco ( De- rechos fundamentales , 6 de abril de 2021). El malestar social no tiene su verdadera raíz en la inmigración, sino en la brecha social que vivimos, principalmente a partir de la crisis del 2008, en la cual se ha ido gestando un grupo social en la base de nuestra pirámide cada vez más numeroso y más pre- cario, formado por perso- nas nativas y también por personas de origen migran- te. Utilizar e instrumenta- lizar la inmigración como chivo expiatorio significa estigmatizar aún más a un colectivo que vive situa- ciones más complejas que la media de la población su integración social. Atajar el malestar significa pro- mover políticas comunita- rias universalistas que pa- líen las verdaderas causas que lo provocan. ¿Cuál es la situación de la política europea sobre migración y refugio? Me gustaría decir que Europa ha hecho y hace muchas cosas buenas en el ámbito de las migracio- nes. El Nuevo Pacto so- bre Migración y Asilo , y el Plan de acción sobre inte- gración e inclusión 2021- 2027 , están destinados a fomentar la participación e inclusión en la sociedad europea de las personas de origen migrante. Dicho es- to, nuestra Europa frag- mentada, en los documen- tos sí hace una apuesta, pe- ro en la práctica seguimos anteponiendo los intereses particulares, económicos, sobre la salvaguarda de los derechos fundamenta- les de las personas. Segui- mos construyendo muros más altos, criminalizando a los defensores de dere- chos humanos y externa- lizando nuestras fronteras, mientras descuidados una verdadera gestión de la di- versidad dentro de nuestras sociedades, que favorez- ca la cohesión social y fo- mente una sociedad inclu- siva y sin prejuicios. Nos estamos jugando el futuro de Europa. Mirando hacia atrás, en 2021 parece que el tiempo se ha detenido. Las negocia- ciones sobre el Nuevo Pacto de Migración y Asilo apenas han avanzado, al igual que los derechos de los numero- sos hombres, mujeres y ni- ños que se ven obligados a huir de sus países y buscan refugio en Europa. Los rechazos y las muer- tes en las fronteras exterio- res de la UE siguen siendo una realidad cotidiana. Las personas que buscan pro- tección son tratadas como amenazas a la seguridad, ahora más que nunca. ¿Qué ocurre en nuestras fronteras? La falta de una políti- ca comunitaria bien coor- dinada, donde se primen las vías de entrada segu- ras y legales, está provo- cando que nuestras fron- teras se conviertan en oca- siones en lugares de sufri- miento y muerte. El Medi- terráneo ve como año tras año ve aumentan las cifras de personas que mueren en sus aguas. El Mediterráneo es un buen icono para mostrar có- mo en las grietas del siste- ma los más pequeños se quedan atrapados, como los descartados de nuestro mundo tienen que arries- gar su vida y la de los su- yos. “Cada ser humano tie- ne derecho a desarrollar- se integralmente, y ese de- recho básico no puede ser negado por ningún país”. Papa Francisco ( Derechos fundamentales, 6 de abril de 2021). No podemos seguir sos- teniendo esta situación en la que tantas personas mueren y en la que naufragamos co- mo sociedad. El papa Fran- cisco compara el Medite- rráneo actual con “un frío cementerio sin lápidas”, con un “espejo de muer- te”, con un “desolador ma- re mortuum ”. “Les suplico: ¡detengamos este naufragio de civilización!”. La geopolítica está ade- más instrumentalizando las migraciones como moneda de cambio. Este elemento se ve claramente latente en los acuerdos de externali- zación de fronteras o en los conflictos entre estados. Hemos visto en estos úl- timos meses de una forma recurrente esta situación en diversos puntos de nues- tras fronteras, desde las Is- las Canarias, junto a Ceu- ta y Melilla, pasando por las costas libias o las islas griegas, el paso de Calais entre Francia y Gran Bre- taña o la frontera bielorru- sa con Polonia, entre otros. El papa Francisco en su visita a Chipre y Grecia de- nunció la realidad que vi- ven tantas personas vulne- rables en las fronteras y las prácticas que ponen el fo- co en la seguridad y en po- líticas proteccionistas que implementan muchos de nuestros países: “El futu- ro solo será próspero si se reconcilia con los más dé- biles. Porque cuando se re- chaza a los pobres, se re- chaza la paz. Cierres y na- cionalismos –nos enseña la historia– llevan a conse- cuencias desastrosas... Que no se vuelvan las espaldas a la realidad, que termine el continuo rebote de res- ponsabilidades, que no se delegue siempre a los otros la cuestión migratoria, co- mo si a ninguno le impor- tara y fuese solo una car- ga inútil que alguno se ve obligado a soportar”. Asimismo, lamentó có- mo en Europa actuamos insolidariamente, mirando para otro lado ante el su- frimiento de los más dé- biles, atrapados en el mie- do y en los muros: “Debe- mos admitir amargamente que este país, como otros, está atravesando actual- mente una situación difícil
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