Ventana Europea nº 125
VENTANA EUROPEA 33 Marzo 2023 miento a mujeres en campos de refugia- dos de Nigeria. El trabajo de prevención es esencial, y no nos remite exclusiva- mente a países de origen, cuando la trata está vinculada a las migraciones. Tras la llegada de la pandemia, se viene detec- tando en nuestro país el incremento de la captación a través de internet y las posi- bilidades que ofrece. Empezamos a ha- blar con más frecuencia de trata interna. Todos y todas estamos invitados a cami- nar con ojos abiertos en nuestro entorno más inmediato. Los jóvenes de hoy son muy activos en las redes sociales, donde se exponen mucho y con demasiada fre- cuencia, aportando quizá demasiada in- formación útil a quienes, protegidos por el anonimato que también facilita inter- net, acceden a quienes consideran fáci- les de captar. Descubrir En la segunda etapa del camino, se nos proponía caminar con un “cora- zón atento” para DESCUBRIR cami- nos de cuidado, inclusión y empodera- miento. Para acompañar a quienes son o han sido víctimas, es fundamental ha- cerlo desde el corazón, desde las entra- ñas, desde lo más profundo de nosotros mismos. El cuidado desde el corazón es elemento clave en los procesos de acom- pañamiento y recuperación, porque el cuidado y el amor dignifican a quienes han visto su dignidad agredida, violen- tada, pisoteada. Compartieron su expe- riencia y testimonio las Hijas de la Ca- ridad a través del Proyecto Châtillon en Teruel, los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca con su proyecto en Arahal (Sevilla), donde acompañan a hombres que han sido víctimas de la explotación laboral. Y finalmente, desde la Asocia- ción Elín de Ceuta, la hermana Paula, carmelita de la caridad Vedruna también nos ofreció la posibilidad de conocer su experiencia de acompañamiento a muje- res y hombres migrantes, procedentes en su mayoría de Africa subsahariana. Promoción El reconocer los procesos y las per- sonas, los caminos y a quienes cuidan, provoca a quien se adentra en esta reali- dad una inquietud que nos conduce a la implicación y a comprometernos de al- guna manera. Por eso, en la tercera eta- pa del camino se nos mueve a la promo- ción de acciones contra el tráfico. Cada uno desde su lugar, desde su realidad, en su entorno más inmediato, puede aportar su granito de arena. Todos podemos ha- cer algo, aunque parezca insignificante. Muchas son las personas que se han sen- tido interpeladas a iniciar y promover acciones contra la trata desde diferentes ámbitos: prevención, formación, sensi- bilización, etc. En ocasiones sin apenas recursos, pero sí con la fuerza y el en- tusiasmo que brota de la motivación y la llamada al compromiso. Como mues- tra, escribieron para nuestra revista los responsables de equipos diocesanos que se han creado recientemente en Cáceres y en Canarias. Mujeres unidas y organi- zadas en torno a la tarea de dar a cono- cer esta realidad, contribuir a la preven- ción, con acciones y proyectos concre- tos. Otros ejemplos como el de Cáritas diocesana de Lugo, nos permitió apro- ximarnos a un programa de sensibiliza- ción hacia la comunidad cristiana sobre las situaciones de pobreza y exclusión que observan cada día, así como la nece- sidad de la solidaridad y el compromiso. Cultura del encuentro En todo este trayecto que realiza- mos, no podemos olvidarnos de quie- nes perpetran este crimen ni de quienes, de alguna manera, lo hacen posible. Por ello, en la vigilia de oración que propusi- mos, tuvimos muy presente a estas per- sonas, que también necesitan de la con- versión del corazón. La última acción que se nos propone en este camino o pe- regrinación por la dignidad es la “cons- trucción de la Cultura del Encuentro”, juntos, todas y todos, que nos conduzca a la conversión de los corazones y a so- ciedades más inclusivas. La cultura del encuentro, de la que tanto habla el papa Francisco, nos permite reconocernos co- mo personas, poniendo en valor nuestra dignidad, reconociéndonos y respetán- donos como seres humanos. Si no pone- mos en el centro a la persona y su dig- nidad, la cultura del encuentro será otro tipo de “cultura”. El testimonio y la sencillez de Bakhi- ta nos recuerda que hoy, en nuestras so- ciedades del primer mundo y del bienes- tar, se continúa esclavizando y denigran- do a personas. Esta Jornada supone un llamamiento al reconocimiento, respeto y valoración de la dignidad de toda per- sona [ Muchas son las personas que se han sentido interpeladas a iniciar y promover acciones contra la trata desde diferentes ámbitos: prevención, formación, sensibilización, etc. ]
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