Ventana Europea nº 125

34 VENTANA EUROPEA Marzo 2023 PUNTO DE VISTA > L os aportes epistemoló- gicos del jesuita vasco- salvadoreño, impulsan a observar y analizar la realidad pa- ra poder interpretarla, reflexionar so- bre ella y transformarla en clave de liberación. De ahí que sea importan- te, echar un vistazo a la realidad que tenemos, y en materia de movilidad humana, en algunos casos, interesa revisar cifras. Así pues, según datos del INE, en España la población au- mentó en 182.141 personas durante la primera mitad del año situándose en un total de 47.615.034 habitantes. Este crecimiento se debió a un saldo migratorio positivo de 258.547 perso- nas, compensando así el saldo vege- tativo negativo de 75.409 personas. Estos datos permiten observar que un 16,7% de la población española es de origen inmigrante. Más emigrantes De otro lado, el Ministerio del Interior informa que en 2022 las en- tradas irregulares por tierra y mar sumaron 31.219 entradas en contra- posición a las del año 2021 en un total de 41.945. Si comparamos es- tas cifras con las entradas regulares veremos que las primeras represen- tan solo un 5%. Cierto es que estos datos no son lo más importante, pe- ro si ayudan a leer con más claridad la realidad que somos y la que sere- mos, porque según las indicaciones del Informe España 2050 se necesi- tará la llegada de al menos 255.000 inmigrantes anualmente para hacer frente al envejecimiento de la po- blación española, fortalecer los ser- vicios públicos, darle viabilidad al estado de bienestar y vigorizar la economía. Migraciones irregulares Además de esta realidad relatada muy escuetamente y en cifras, en el ámbito de la movilidad humana mu- chos son los factores y dimensiones que entran en juego, de ahí que, a lo largo de estas últimas semanas en Es- paña, se haya encendido nuevamente el debate sobre las migraciones irre- gulares; la vinculación del terrorismo con los movimientos de personas mu- sulmanas a Europa y, cómo no, la peli- grosa narrativa que no cesa en el inten- to de enfrentar cristianismo e islam, todo ello en el marco de los lamenta- bles acontecimientos en Algeciras. Si- tuaciones como estas demandan, en- tre muchas otras, cuidado por las per- sonas, rigor en los debates y conoci- miento de la realidad. Considero que la universidad tiene aquí un rol funda- mental, no exclusivo de esta situación, pero sí en tanto que puede y debe ofre- cer una mirada amplia, real y concreta sobre la realidad, en nuestro caso, de la movilidad humana. Recuerdo que los primeros con- tactos que tuve con situaciones de ex- clusión y pobreza, fueron gracias a la universidad y a la Compañía de Jesús. Toda la carrera estuve muy vinculada al centro de pastoral de la Universidad Javeriana, a los ejercicios espirituales de san Ignacio y a diferentes progra- mas que invitaban a los jóvenes “jave- rianos” a acercarse a barrios populares y viajar a zonas lejanas del país acom- pañando procesos de fortalecimiento comunitario, educación, empleo, for- mación en liderazgo y hasta celebra- ciones religiosas. Fueron tiempos ilu- sionantes… rápidamente toqué tierra, conocí una realidad que pensé no exis- tía, aquello marcó mi vida para siem- pre. Y aquello que marca la vida, de- ja huella y como gusta no puedes más que seguir y seguir, imposible mirar hacia otro lado. Modelo de universidad de Ellacuría Me gusta pensar que de eso tam- bién se trata la universidad, además por supuesto de la formación acadé- mica de futuros profesionales, y me atrevería a asegurar que, en parte, de Ser críticos ante aquellas estructuras que producen exclusión social La acción liberadora de la universidad El escenario actual de la movilidad humana, y por defecto, de las migraciones, será el punto de partida desde el que ofrecer algunas líneas de reflexión en torno a la acción y función liberadora de la Universidad teniendo siempre como trasfondo el pensamiento del jesuita, asesinado en El Salvador en 1989, Ignacio Ellacuría. Jennifer Gómez Torres . España

RkJQdWJsaXNoZXIy OTUyMTI5