Ventana Europea nº 125

VENTANA EUROPEA 35 Marzo 2023 eso va el modelo de universidad que pensaba Ellacuría. Bien sabemos que el pensamiento de cualquier autor/a está de una manera u otra relacionado y condicionado por el contexto histó- rico que vive; de esto dan cuenta va- rios filósofos y teólogos como Heide- gger, Gadamer, Ricoeur, Bultmann, Metz y el mismo Ellacuría. Ese con- texto histórico que vivió en el Salva- dor condicionó su pensamiento, su obra, su vida, y le llevó a repensar la función social de la universidad (la UCA); estaba convencido de que la universidad debía entrar con decisión en los procesos históricos de transfor- mación aportando elementos para en- tender la realidad y para transformar- la “universitariamente”. Por eso, la universidad debe asegurar siempre la rigurosidad del método científico en sus investigaciones y el impacto que tiene en la sociedad. Universalidad de la universidad En varias ocasiones defendía que esa función de la universidad des- bordaba lo local, ampliando su com- promiso histórico en términos de universalidad. Por eso, encontramos en sus textos elementos que nos ayu- dan a dilucidar esa función social que se juega en al ámbito local pero también universal y que, en nuestro caso, son aportes importantes para la compresión y el tratamiento de la movilidad humana así como la obli- gada tarea que tiene la universidad en el tratamiento de estos temas. Por ejemplo, y como bien expone Sols en un artículo dedicado a la función social de la universidad, para Ellacu- ría la palabra es el método por exce- lencia de la universidad, una palabra eficaz que pueda convertirse en fuer- za ante la realidad histórica. Gracias a la palabra los estudiantes analizan la realidad, comunican resultados de investigación, juzgan éticamen- te la realidad y exponen medios para transformarla. Al tiempo, se refería con mucha frecuencia a la beligeran- cia como cualidad universitaria; esto significa que cuando “universitaria- mente” se analiza e investiga la rea- lidad no queda más camino que el ser crítico ante aquellas formas del sistema que estructuralmente produ- cen exclusión social. En este orden de ideas, otro elemento constitutivo de su pensamiento sobre la universi- dad tiene que ver con el cambio es- tructural. Verdad es que la misión de la universidad carga sobre lo teóri- co, pero Ellacuría insistía en que su misión es eminentemente práctica porque su objetivo es la transforma- ción de las estructuras y de las perso- nas que forman parte de ella. Final- mente, aludía el jesuita vasco que la fe cristiana es fuente de inspiración (en el contexto de universidades je- suitas, como la UCA de la que fue rector): “Una universidad de inspira- ción cristiana lo será tanto más cuan- to más contribuya a que se vaya ha- ciendo realidad esa utopía anunciada y prometida por Jesús, que es el Rei- no de Dios”, esto es, la universidad al servicio de la transformación de la sociedad, una universidad que cree, apuesta y camina hacia otro mode- lo de sociedad, donde las personas vean respetados sus derechos, ven- gan de donde vengan. La universidad que vive inmersa en exámenes, investigaciones, acre- ditaciones, y en un mundo cada vez más exigente y competitivo, puede tomarse este discurso como algo “in- genuo o romántico”, pero Ellacuría no tenía nada de ingenuo. Prueba de ello es el gran trabajo que realizó co- mo profesor, investigador y rector de la UCA, sabía que la tarea era difícil, pero ganaba la conciencia crítico-li- beradora y la posibilidad de realiza- ción utópica. La función liberadora y social de la universidad es urgente, y en el ám- bito de la movilidad humana con ma- yor razón. Cuando volvemos la mira- da a la realidad de tantas personas que huyen de situaciones complejas, que ponen en riesgo sus vidas, que buscan nuevos caminos y espacios para vivir en libertad y dignamente, la universi- dad debe estudiar con rigor, analizar con conciencia, denunciar a tiempo y destiempo e incidir con responsabili- dad y altura ética. Ojalá pudiéramos continuar pro- fundizando en este tema tan intere- sante, nos lo impide la extensión del artículo, aún así cierro esta reflexión compartiendo parte del discurso que dio Ellacuría en la UCA en 1971: “La forma específica con que la universi- dad debe ponerse al servicio inmedia- to de todos es dirigiendo su atención, sus esfuerzos y su funcionamiento al estudio de aquellas estructuras que, por ser estructuras, condicionan pa- ra bien o para mal la vida de todos los ciudadanos. Debe analizarla críti- camente, debe contribuir universita- riamente a la denuncia y destrucción de las injusticias, debe crear modelos nuevos para que la sociedad (…) pue- da ponerlas en marcha”. 

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