Ventana Europea | Nº 110 Junio 2017

ENTRE C ULTURAS 30 VENTANA EUROPEA Junio 2017 HIST O RIAS DE LA HISTORIA > L a Casa Usera está, desde su origen, al cargo de las Her- manas del Amor de Dios, motivo suficiente para presentar, aun- que de modo breve, los avatares de una Congregación religiosa al servicio de la emigración. Las Hermanas del Amor de Dios, congregación fundada por el venerable Jerónimo M. Usera y Alarcón (1810- 1891) recorren junto a su fundador el siglo XIX. Llegaron a Alemania para compartir el buen gusto de la fe católi- ca española. Conocidas por hispanoha- blantes y alemanes, a decir de muchas de ellas más por estos que por aquellos. Las hermanas Magdalena Rafael Mezquita y Rosario Hernández nos ayu- dan a comprender su estilo de vida, su razón de ser en la Iglesia y sus vínculos con la emigración. Aunque su fundador era oriundo de Madrid, educado bajo la disciplina del Cister, la Hermanas del Amor de Dios surgieron de la necesidad de educación que había en Cuba en el siglo XIX. El fundador ya había dado sus pa- sos como maestro y párroco, había tam- bién sido exclaustrado debido a la per- secución religiosa. Con la ‘venia’ de la reina se trasladó a Guinea Ecuatorial sin empacho de cambiar la cátedra de grie- go por los rudimentos de la lengua a los guineanos. Su salud no fue la mejor compañera. La reina le encomendó la la- bor evangelizadora y educativa en Cu- ba y Puerto Rico, donde pronto se reveló apóstol infatigable de la Antillas. La tarea tan vasta requería colabora- dores. Después de buscar congregacio- nes religiosas dedicadas a la enseñanza en varios países, optó por encarnar un nuevo modelo de espíritu misionero y educativo. Así nacieron las Hermanas del Amor de Dios, obra de la madurez de un hombre santo. su carisma Si les preguntas a Magdalena y Ro- sario sobré cuál es el carisma de su con- gregación responden sin titubeos: “En- carnar el amor de Dios en la vida de mo- do que cada hermana llegue a ser una manifestación permanente del amor gra- tuito de Dios a los hombres”. Y sin quitar convencimiento a su memoria nos ofrecen el modo como ese amor de Dios el padre Usera les pidió encarnarlo: la restauración cristiana de la sociedad a través de la educación in- tegral. Restauración social y educación integral, he aquí las palabras clave que encierran la mente del fundador. La inspiración surgida en Cuba se concretizó en España con la búsqueda de las 12 primeras hermanas en Toro, provincia de Zamora, donde la casa ma- dre será establecida. Como podía adivinarse, la segunda casa será fundada en Santa Clara, Cu- ba. A pesar de no pocos impedimentos: La salud del padre Usera y los inici- pientes movimientos independentistas en el país. El padre Usera desde el principio fue claro: No por ser el fundador de la congregación era su superior, una de las hermanas lo sería. Además, la congre- gación quedaría insertada en el proceso Casa Usera, de las Hermanas del Amor de Dios, en Colonia (Alemania) Una lucha por adaptar un carisma en la emigración en tierra teutona Si la Misión de La Pompe, como veiamos en las páginas anterio- res, es objeto de una de nuestras historias de la historia, no lo es menos la Casa Usera de las Hemanas del Amor de Dios en Co- lonia (Alemania). Su historia es también historia de la emigra- ción española a Europa. “Impresionante era recibir los trenes llenos de gente cuya única identidad era un número colgado en su ropa”, dice Rosario, hermana del Amor de Dios. Raúl Herrera. Colonia (Alemania)

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