Ventana Europea | Nº 110 Junio 2017

32 VENTANA EUROPEA Junio 2017 HIST O RIAS DE LA HISTORIA Colonia organizó locales para educación de esta niñez desamparada. De este mo- do las Hermanas del Amor de Dios ha- cían viva su vocación y carisma: la edu- cación integral. A partir del año 1966 se regularizó la escuela oficial alemana y los cursos de lengua española por la tardes. Las es- cuelas para extranjeros, las clases com- plementarias y las escuelas bilingües vi- nieron muy bien a esta congregación que había nacido y llegado a este país con el carisma de la educación. No es aventurado decir que a las Her- manas del Amor de Dios les ha tocado, desde su gestación, este lento, arduo y no siempre fácil, proceso de hacer posible la educación integral de niños y jóvenes. Esto que para muchos hoy es normal en toda Alemania. El tiempo pasa y las cosas cambian. Hoy ¿En dónde se encuentran y cuál es su labor en Alemania? Geselkirchen: Hospital y residencia de ancianos, en vinculación con parro- quias y misiones. Dortumund: Vincula- das a la Misión en actividades de liturgia y catequesis. Köln: Al interior de los tra- bajos de la Misión (administrativo, pas- toral, liturgia y social). En esta misma ciudad y permane- ciendo fieles a la primera fundación en Alemania conservan una residencia de ancianos. casa usera En sus inicios esta casa tenía por fin el acompañamiento y atención de las hermanas en jubilación ya que muchas de ellas, al estar incardinadas a sus luga- res de trabajo, no tenían nada propio. Así Casa Usera comienzó a ser edificada en 1990 terminándose en 1999. Al mismo tiempo, en su afán de estar al servicio de la Iglesia local, Casa Usera deberá servir también como Casa al ser- vicio de la Formación: residencia de en- cuentros, cursos, ejercicios espirituales. el carisma sigue su rumbo Actualmente, “alrededor” de 700 Hermanas del Amor de Dios forman la congregación, de las cuales 25 están en Alemania. Eso de “alrededor” se explica porque, según ellas cuentan, las Herma- nas del Amor de Dios no se retiran. Fundadas desde el origen entre paí- ses de lengua española y portuguesa en continentes tan dispares como Europa, América y África, podemos decir que nos son solo españolas desde su origen. ¿Cómo perciben esto? La hermana Magdalena no duda en decirnos: “Viviendo la llegada de otras personas que hablan también español a este país nosotros miramos al mundo la- tino con mucho cariño, pues allá empe- zamos. Desde que estuvimos en Cuba hemos sostenido lazos fuertes de unión. Los latinos no nos son extraños”. La hermana Rosario corrobora: “Con sus pros y contras las diferentes experiencias que hemos tenido han si- do maravillosas con casi todos los paí- ses de América Latina. Nuestra historia es la historia de las personas que hablan español”. “Donde sea necesario…” y si en Alemania es necesario pues aquí es- tamos”. ¿Cómo ven el futuro para su caris- ma? ¿Sigue siendo válido? ¿Hacia dón- de? Rosario no duda: “Estamos en las manos de Dios y Él sabe lo que hace”. Magdalena reconoce que: “Es incierto para nosotras, pero hay confianza…”. Su carisma sigue vivo en los laicos. En 2010, el movimiento seglar del Amor de Dios hizo sus promesas de compromiso con el carisma y la Asociación Usera está comprometida con proyectos de desarrollo educativo en países más necesitados. las vocaciones Si el carisma tiene futuro…. ¿Las vocaciones? “España como casi toda Europa es víctima de crisis de fe y de una secularización sui generis . Tene- mos tan solo 10 junioras de las cuales 9 hablan portugués. En el noviciado en México tenemos algunas, 6 o 7”. Con todo, la congregación marcha a paso firme y con confianza. Tal vez el futuro no venga vía Europa, sino del África o América Latina. “Si tenemos un problema a resol- ver, es el problema de la perseveran- cia de las vocaciones. Ese es el tema pendiente. No basta con traer a Euro- pa vocaciones, es necesario apoyar su buena realización y su continuación en nuestro carisma”. El proceso de canonización del hasta ahora venerable padre Jerónimo M. Usera está abierto y tal vez con el reconocimiento de santidad, el amor de Dios gratuito a todo hombre –ca- risma de las Hermanas del Amor de Dios– manifieste una vez más su fe- cundidad, pues nuestra sociedad pa- dece algo que en pleno siglo XIX este hombre de Dios entregado a los hom- bres ya atisbaba: “Las ciencias, las ar- tes y el comercio son columnas fuer- tes del edificio social, pero nunca se- rán la base. La sociedad descansa so- bre un cimiento más sólido: sobre la moral”.  ENTRE C ULTURAS

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