Ventana Europea | Nº 111 Octubre de 2017
VENTANA EUROPEA 17 Octubre 2017 V. E.: Háblanos de al- gún caso significativo. Ò. C.: Me viene a la ca- beza una niña, Miracle, que llegó a la vida a bordo de nuestro barco con bande- ra española, el Open Arms. Un equipo de 15 volunta- rios y voluntarias profesio- nales del salvamento ma- rítimo la conocimos por primera vez. Era la tripu- lación 29 de nuestra ONG. Su madre, de nombre Pea- ce, huía de Ghana. La pobre Peace dio a luz en nuestro barco, y lo reitero porque nadie en el mundo debería encontrarse en la situación de tener que hacerlo en esas condiciones. V. E.: ¿Que sentisteis? Ò. C.: Al cogerla en nuestro regazo nos acorda- mos también de las más de 55.700 personas que decía- mos antes que hemos res- catado en nuestro deseo de ayudar a salvar las vidas de todos aquellos que se aho- gan en la frontera más mor- tífera del mundo. Cada una de estas personas rescata- das tiene una historia per- sonal que le ha llevado a lograrlo. Pero muchas otras se quedan desgraciadamen- te en el camino. V. E.: Pero Libia está cerca… Ò. C.: Las personas que nos encontramos en el Me- diterráneo central salen de Libia, un país sin gobier- no, controlado por mafias y milicias. Un país en el que distintas organizacio- nes han podido comprobar de primera mano que la es- clavitud nunca fue aboli- da del todo. Se vende y se compra personas como es- clavos y esclavas, violando sistemáticamente los dere- chos humanos más básicos, incluyendo el derecho que da sentido al resto, el dere- cho a la vida. V. E.: No solo Libia… Ò. C.: Las aguas inter- nacionales se han conver- tido "en el agujero negro" o "alfombra" donde la UE "esconde lo más sucio que hay". Denunciamos que las autoridades ponen más di- nero en deportar gente que en salvar vidas. Nos pre- guntamos si hay verdadera voluntad para poner recur- sos o más bien para poner debajo de una alfombra una realidad que no saben ges- tionar . Y luego niegan re- cursos para garantizar la seguridad, para el pasa- je seguro o incluso para el rescate en el mar cuando tienen problemas. Eso es lo que más nos indigna. V. E.: ¿Por qué vuestro encuentro con el Papa? Ò. C.: Queríamos lle- var un trocito de realidad de Lesbos, porque la rea- lidad de Lesbos se aleja bastante de la versión ofi- cial que se maneja. Cuan- do vino el Papa vino con muy poco tiempo, vino con cuatro horas, no tu- vo tiempo para moverse demasiado pero con cua- tro horas hizo poner a to- das las cámaras de todo el mundo ahí y nos dio una lección de lo que tenemos que hacer. A ver si alguien toma nota y pueden esta- blecerse corredores huma- nitarios para respetar los acuerdos comunitarios es- tablecidos en materia de refugiados La llegada de familias traídas por el pa- pa en su avión tras su vi- sita a Lesbos no fue sola- mente una obra de caridad sino toda una lección ma- gistral para un continente dominado por el miedo. V. E.: ¿Còmo llevasteis la realidad de Lesbos al Papa? Ò. C.: Le llevamos un chaleco de una niña siria de seis años que no pudi- mos rescatar. Murió ahoga- da con su familia. Cuando levanté el chaleco nos ro- dearon todos los de segu- ridad, pero fue anecdóti- co porque no hubo ningún problema. Enseguida vino y en un tono muy cordial y distendido nos alabó el tra- bajo y nos animó a seguir. Nos dijo que estamos ha- ciendo un gran trabajo, nos felicitó, que estábamos en sus oraciones. Quedó con- movido cuando le conté la historia. Cogió el chaleco, se lo llevó y le entregamos una carta. V. E.: ¿Qué piensas de la política de la UE y de Es- paña ante este fenómeno? Ò. C.: Lo que más echa- mos en falta de la sociedad española y europea en ge- neral es la implicación en lo que está sucediendo, la falta de empatía, la sensibilización y el clamor para cambiar las cosas. Falta indignación de la ciudadanía para que se pue- dan exigir cambios en los go- bernantes que permitan que nuestro trabajo no sea nece- sario ya nunca más. La política de la UE es externalizar fronteras y pa- gar a terceros países para que hagan el "trabajo sucio" saltándose los derechos hu- manos, la Convención de Ginebra y todos los conve- nios internacionales a los que Europa está suscrita", afirma. Esta es la realidad y el resto es demagogia". Proactiva Open Arms es una organización no guberna- mental de Badalona (Barcelona, España) fundada en sep- tiembre de 2015 cuya principal misión es rescatar del mar a los refugiados que llegan a Europa huyendo de conflictos bélicos, persecución o pobreza... Recientemente, mientras las grandes ONG decidieron retirarse del Mediterráneo en agosto por el acoso de los guardacostas libios, este no fue el caso de Proactiva Open Arms, la ONG que puso en mar- cha Òscar Camps. Su ejemplar labor se ha podido ver en una gran exposición reciente “No más vidas a la deriva. Proacti- va Open Arms, dos años de misión en el Mediterráneo” #ru- taDOCfield. Foto: Bram Janssen / Proactiva Open Arms.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTQ2OQ==