Ventana Europea | Nº 111 Octubre de 2017

6 VENTANA EUROPEA Octubre 2017 > REP O RTAJE realidad. Eso no era la reali- dad. Eso era el 0,1 % de la realidad, que era que la ma- yoría de las pateras que lle- gaban a tierra, llegaban a las playas, llegaban a los acan- tilados, y nadie les atendía, solamente estaban al cargo de una pareja de guardias ci- viles que depende de cómo fueran hacían más o menos por ellos, pero en realidad estaban sin medios. Y deja- ban a esas personas durante 5, 6 o 7 horas con hipoter- mia, algunos quemados, em- barazadas… Todos los días y continuamente. Hasta que mandaban el «titanic» que era el autobús de la Guardia Civil de Algeciras, un auto- bús gigante, y entonces se los llevaban (foto 2) y los metían en el calabozo hacia el CIE (Centro de Interma- miento de Extranjeros). Era una falta de atención humanitaria básica. Real- mente la mayoría deberían tener un trato de náufragos por decirlo de alguna forma y, bueno, no los recibían. Así es que llamé a Mé- dicos sin fronteras. Con ellos había estado en Ruan- da trabajando, yo a lo mío y ellos a lo suyo… Por cierto, esta (foto 3) es una de las imágenes del premio Pulitzer de Ruanda. Y des- pués de aquello, la siguien- te historia donde me metí fue en el tema las pateras. Muchos inmigrantes termi- nan en los CIES”. Un reciente informe del Servicio Jesuita a Migran- tes indica que el 75 % de los internados en los CIE son personas recién llegadas en pateras que no han teni- do ocasión de cometer deli- to alguno y que la mayoría no son expulsados. EL SJM califica de «desproporción e ineficiencia que añade sufri- miento» al internamiento en los CIE y el cardenal Osoro ha pedido «alternativas dig- nas» a los CIE. Llama la atención sobre una foto (foto 4) que sigue siendo perfectamente váli- da para desvelar el drama de las pateras. La descri- be así : “Aunque es del año 2000. Se trata de una pare- ja tomando el sol con sus cervecitas con el cadáver de un inmigrante ahoga- do en una patera. Digamos que es un reflejo de esa in- diferencia hacia el otro que en ese momento se tenía, y que ha ido fluctuando du- rante todos estos años. A veces ha sido indiferencia, a veces rechazo, y ahora ya es, según mi opinión, xe- nofobia en grandes canti- dades, en vez de la empa- tía que debíamos de tener”. “Europa ha tomado par- tido”, dejó escrito en la re- vista Alfa y Omega, frente a los derechos humanos, ha elegido el control de fron- teras. El cambio de rumbo afecta a personas concretas que huyen de la muerte y del hambre con sus hijos a cuestas. macedonia “«¿Por qué gritan órde- nes como si fuésemos pe- rros?». Y luego se sucedie- ron los gases lacrimógenos, los palos y las granadas atur- didoras ante el intento deses- perado de miles de personas por entrar tras la declaración del estado de emergencia en Macedonia, que se enfrenta- ron al despliegue militar y el cierre temporal de la fronte- ra, recuerda en su testimo- nio. Nadie sabe lo que se van a encontrar”. Lo narra casi con preci- sión cinematográfica. De- jemos que hable su voz emocionada: “Las voces se convierten en murmullos, caminan casi a tientas entre las traviesas del ferrocarril (foto 5). La gravilla gruesa dificulta el andar y hace peli- grar los tobillos a cada paso. Nadie se queja. Los padres suben a sus hijos en hom- bros y siguen avanzando. Al Foto 2 Foto 3

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