Ventana Europea | Nº 112 Diciembre de 2017

EURONOTICIAS ALEMANIA 14 VENTANA EUROPEA Diciembre 2017 > E n esta atmósfera, uno quisiera ol- vidar también los problemas del mundo, las gue- rras y el dolor de los persegui- dos, de los que no tienen un te- cho para cobijarse ni pan para sus hijos, de los enfermos y de los marginados, de los que es- tán solos y de todos aquellos para los que nuestra sociedad parece no tener sitio, como los mendigos y los solicitantes de asilo, más visibles estos días, que con solo su presencia nos recuerdan la otra cara de la moneda de estas fiestas: la po- breza, la desigualdad, la inmi- gración, la xenofobia... mendigar por cuenta ajena Cada año es mayor el nú- mero de mendigos en los cen- tros de las ciudades. Aunque también hay alemanes que no tienen hogar y viven en la ca- lle, la mayoría de los indigen- tes procede del este de Euro- pa, especialmente de Ruma- nía, Bulgaria y Eslovaquia. Aprovechando la cercanía de la Navidad y Año Nuevo, pi- den limosna en las plazas y los lugares más concurridos de las ciudades. Se sitúan en lugares estra- tégicos, generalmente con un bote en la mano, para recoger las limosnas, y un cartel en el que cuentan desgracias que supuestamente les han ocurri- do, enfermedades que pade- cen ellos o sus familiares, etc., otros se acercan a los pasantes y piden insistentemente unas monedas hasta que la perso- na asediada, más por liberarse del acoso que por caridad, les da algo, pero unos metros más adelante espera ya el próximo. Es triste que haya personas que tengan que recurrir a estos métodos para sobrevivir. Más triste todavía es que casi todos lo hacen por cuenta ajena, con- tratados en sus países por ban- das organizadas que les traen a Alemania en furgonetas pa- ra mendigar o robar y les con- trolan y recaudan varias veces al día todo el dinero que obtie- nen de su “trabajo”. Cuando un lugar deja de ser suficien- temente rentable, les trasladan a otro sitio u otra ciudad y, en algún momento, les recogen de nuevo. Muchos son disca- pacitados o niños, ya que ins- piran mayor compasión. Tam- bién utilizan perros por la mis- ma razón. Del dinero recauda- do, que puede alcanzar más de cien euros al día por mendigo, reciben solo una mínima par- te, mientras que los jefes de las bandas se enriquecen a su cos- ta y viven cómodamente en su país, desde donde manejan los hilos del entramado de este ne- gocio con seres humanos. apartar la vista Las autoridades locales toman medidas para apartar a los mendigos del centro de sus ciudades y otros lugares con gran afluencia de público, porque su vista no es favora- ble a la buena imagen que este país quiere ofrecer al mundo. Capitales como Hamburgo o Múnich marcan zonas donde está prohibida la mendicidad y refuerzan el control policial para saber si los que mendi- gan, lo que no es un delito si no lo hacen con engaño, son realmente personas sin hogar o si, por el contrario, tienen una vivienda en otro país y carecen del derecho a benefi- ciarse de los alojamientos que las alcaldías ponen a disposi- ción de las personas sin techo. Los ciudadanos de la UE pueden permanecer en Ale- mania más de tres meses so- lo si tienen trabajo o lo bus- can legalmente, si tienen me- dios económicos suficientes para la subsistencia o un lugar de residencia plausible. Si por el contrario, tienen su lugar de residencia en otro país, estos pueden ser obligados al retor- no inmediato, financiado por el Estado alemán, un método del que se está haciendo ma- yor uso actualmente. inspiran desconfianza Otro grupo social que inspira desconfianza y hasta temor en los ciudadanos son los solicitantes de asilo, ya que muchos ven en cada uno de ellos a un posible terroris- En 2017 se registraron casi 180.000 nuevas solicitudes de asilo más mendigos y menos solicitantes de asilo En el mes de diciembre, las calles y plazas de las ciudades alemanas se llenan de luz y colorido, de olor a dulces navideños y del bullicio de los que se acercan a disfrutar de la magia de los mercadillos navideños. Jó- venes y mayores toman en los diferentes “stands” el ponche caliente típico de estas fechas, compran cucuruchos con fritos de manteca, al- mendras garrapiñadas omanzanas cubiertas de caramelo rojo, lo que en- tusiasma a los niños. Josefa Castro. Alemania Texto y fotos

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