Ventana Europea | Nº 112 Diciembre de 2017

VENTANA EUROPEA 15 Diciembre 2017 ta, sobre todo, después del atentado en un mercadillo navideño el pasado año en Berlín, en el que murieron 12 personas y hubo numero- sos heridos. Pero el número de estas personas, casi todos hombres menores de treinta y cinco años, está decrecien- do. Algunos ya han abando- nado el país, unos por pro- pia voluntad y otros por la fuerza policial. Además, tras el cierre de las fronteras en los Balcanes y el acuerdo de inmigración entre la Unión Europea y Turquía, llegan cada vez menos. De enero a finales de no- viembre de 2017 se registra- ron casi 173.000 nuevas so- licitudes de asilo, la mayo- ría, de personas de Siria, Irak, Afganistán y la Federación Rusa. El ministro del Interior, Thomas de Maizière, cree que, hasta finalizar el año, la cifra de solicitudes se manten- drá por debajo de los 200.000, una considerable reducción, tras 280.000 en 2016 y unos 890.000 en 2015. También se agilizó la tra- mitación de las solicitudes de asilo y entre enero y no- viembre de 2017, el “Bun- desamt” tramitó 578.995. El reconocimiento de refugia- dos -de acuerdo al Estatuto de Refugiados de la Conven- ción de Ginebra- fue otorga- do a 119.481 personas. En 2016 fueron expul- sadas del país 25.375 per- sonas, en su mayoría pro- cedentes de países balcáni- cos; 4.800 fueron enviadas a otros Estados de la UE, co- mo Polonia, España e Italia, de acuerdo con la Conven- ción de Dublín. Según datos de la Ofici- na Federal de Migración y Refugio, el 39 por ciento de las solicitudes de asilo fue- ron refutadas; al 21 por cien- to se les reconoció el dere- cho a asilo; un 16 por ciento obtuvo protección subsidia- ria, y se prohibió la expul- sión de un 7 por ciento de los solicitantes. En el 18 por ciento de los casos se deci- dió sin analizar la solicitud de asilo, según la Oficina Federal de Migración y Re- fugio. Los que no consiguen el derecho de asilo, salvo excepciones, tienen un corto plazo de tiempo para aban- donar el país. Si no lo hacen pueden ser repatriados sin previo aviso. Por el contra- rio, los que quieran regresar voluntariamente pueden be- neficiarse de la ayuda eco- nómica al retorno que ofrece el Estado alemán. El ministro del Interior quiere que, a partir de aho- ra, se aloje a los nuevos in- migrantes en centros de aco- gida en los que permanezcan hasta que se tramite su soli- citud. Esta medida facilita la expulsión del país de aque- llos a los que les sea dene- gada la estancia y, al estar concentrados y controlados, evita que puedan quedarse de forma ilegal enAlemania. combatir lo irregular Según un reciente estudio de la Fundación Bertelsmann, el 44 por ciento de la pobla- ción alemana ve cómo una de los principales retos del nue- vo Gobierno, en este momen- to todavía no constituido, es resolver el problema de la in- tegración de inmigrantes y poner freno a la inmigración ilegal. Los motivos de migra- ción son de todos conocidos: las guerras, la falta de traba- jo y perspectivas en el país de origen, discriminación o per- secución por razón de ideolo- gía política, religión, género, color o etnia. Pero no todos los que resi- den ilegalmente en Alemania están atrapados en las redes de organizaciones criminales, ni fueron siempre “ilegales”. Una buena parte de ellos lle- garon legalmente, con permi- so de estancia limitado. Al fi- nalizar el permiso, en vez de regresar a su país permane- cen de forma irregular y tra- tan de encontrar trabajo. Este es el caso de parte de los que vienen para visitar a familia- res, de los trabajadores que llegan con un contrato tempo- ral e, incluso, de algunos es- tudiantes. Nadie sabe exactamen- te cuántas personas residen en condición irregular en el país germano. Según dife- rentes fuentes serían más de un millón, lo que si se sa- be es que viven en la som- bra, sin protección y siempre con el miedo a ser descubier- tos por la policía y expulsados del país. Estas personas, para ganarse la vida, suelen rea- lizar ocupaciones mal paga- das, trabajos que, en su pre- cariedad, les permiten sub- sistir y, en muchos casos, en- viar algún dinero a su familia. Los “ilegales”trabajan en las obras, en la agricultura, en la gastronomía, en la prostitu- ción, en los servicios de lim- pieza u otras ocupaciones inestables y lo hacen comple- tamente desprotegidos social- mente. A pesar de que se les cataloga como delincuentes, el porcentaje de delincuencia entre ellos no es mayor que entre el resto de la población y su único delito es la infrac- ción de la ley de extranjería. comunidades religiosas Con los solicitantes de asilo, llegaron a Alemania personas de todas condicio- nes y convicciones. Para fomentar la convi- vencia pacífica entre los ciu- dadanos alemanes y los inmi- grantes, las tres grandes co- munidades religiosas de es- te país: cristiana, musulmana y judía, pusieron en marcha proyectos comunes, como el proyecto “Sabes tú quién soy yo, 2017-2019”, apoyado por el Ministerio Federal del In- terior, cuya finalidad es pro- mover el intercambio y el en- tendimiento entre personas de diferentes creencias, faci- litar la integración de los re- fugiados e inmigrantes y re- forzar la cohesión social. A través de un diálogo interre- ligioso intensivo, tratan de combatir los clichés y pre- juicios existentes hacia per- sonas de diferentes culturas y confesiones y hacer visible en la sociedad el papel inte- grador de las Iglesias.  n n n

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