Ventana Europea | Nº 112 Diciembre de 2017
ENTRE C ULTURAS 22 VENTANA EUROPEA Diciembre 2017 bres, hasta la humanidad entera” (PP n. 14). La creación de este Dicasterio no es solo una adaptación, absolu- tamente necesaria, de la pesada Cu- ria Vaticana sino que es una orien- tación para la acción, la reflexión y el compromiso de los cristianos. Es una hoja de ruta que nos marca el ca- mino abierto programáticamente en Evangelii Gaudium . La misión de la Iglesia a los hombres y mujeres de nuestro tiempo debe ser un servicio cercano y misericordioso, con una clara y decidida opción por los más pobres y por los más frágiles; que no caiga en reduccionismos econo- micistas o sociologistas y que sea un servicio de toda la Iglesia, no solo de la dimensión caritativa y social de la Iglesia. Necesitamos de la visión y liderazgo de las periferias para po- der no solo adaptar la Iglesia a los nuevos tiempos, sino para transfor- mar el mundo en profundidad ética y evangélica. Sebastián Mora acabar con el vaticano-centrismo El 15 de agosto se anunció la fu- sión de los antiguos Consejos de Laicos y de Familia en un nuevo «Dicasterio para los laicos, fami- lia y vida», que comenzó a funcio- nar el 1 de septiembre. Y pocos días después, el 30 de agosto se publicó la creación de un nuevo «Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Hu- mano Integral», al que voy a dedi- car estas líneas, que entrará en fun- cionamiento el próximo 1 de enero, coincidiendo con la Jornada Mundial de la Paz. Asesorado por un grupo de nueve cardenales especialmente ele- gidos, Francisco está decidido aca- bar con lo que alguna vez ha deno- minado el «vaticano-centrismo», las irregularidades, el clericalismo, la excesiva burocracia y la descoordi- nación entre organismos, cuando no conflictos. Los males que aquejan a la Curia son antiguos y bien conoci- dos. Todos recordamos algunos gra- ves escándalos recientes. Por todo ello, un mandato del último Cóncla- ve al nuevo obispo de Roma fue po- ner orden y evitar más escándalos. Francisco, siguiendo este manda- to pero, sobre todo, en fidelidad al programa de su pontificado, esbo- zado en Evangelii gaudium , orien- tado a una transformación misione- ra y misericordiosa de la Iglesia, ha introducido ya muy importantes re- formas y el proceso sigue en marcha. Francisco lo tiene claro. Quiere una curia más simple, más coordina- da y eficaz, más ejemplar y coherente con el mensaje del Evangelio, diná- mica, transparente y mejor orientada a su verdadera misión. Para el Papa, la curia debe ser un «pequeño mo- delo de Iglesia». Por ello, está «lla- mada a mejorarse, a mejorarse siem- pre y a crecer en comunión, santidad y sabiduría para realizar plenamente su misión». la humanidad sufriente Se pretende así dar mayor cohe- rencia, visibilidad, coordinación y vigor al conjunto de tareas que de- sarrollaban otros Consejos, en aras a «promover el desarrollo integral del hombre a la luz del Evangelio y en el marco de la de la doctrina so- cial de la Iglesia». Este organismo, que ha de actuar en estrecha colabo- ración con la Secretaría de Estado, se ha de ocupar de los grandes retos de la justicia y la paz, el progreso de los pueblos, la promoción de la tute- la de la dignidad de la persona y los derechos humanos, la eliminación de la esclavitud, el encarcelamiento, la tortura y la pena de muerte, el im- pacto de los conflictos armados, el desarme, el fenómeno de las migra- ciones, la salud, las obras de caridad y el cuidado de la creación. A la vez, el Dicasterio, como ya le correspondía al de Justicia y Paz, < Francisco lo tiene claro. Quiere una curia más simple, más coordinada y eficaz, más ejemplar y coherente con el mensaje del Evangelio, dinámica, transparente y mejor orientada a su verdadera misión. >
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