Ventana Europea | Nº 113 Marzode 2018
24 VENTANA EUROPEA Marzo 2018 PUNTO DE VISTA en el llamado tiempo de transición algún jerarca llamaba la atención (“Tarancón al paradón”) dábamos publicidad a las noticias deseadas. Al llegar los primeros latinoameri- canos, la pastoral de hispanohablantes dejó la neutralidad política en aparien- cia y participó desde el principio en la organización nacional de la acogida de los refugiados chilenos. A instancias del gobierno, Migrante buscó un sacer- dote que hablara español y cuyas ideas políticas no fuesen conocidas en el Chi- le de Pinochet. Este sacerdote, coordi- nador de la pastoral de migraciones en Holanda, fue a Chile con la misión del gobierno de buscar en las cárceles chi- lenas 700 exiliados. Estos chilenos no eran todos creyentes pero sabían de la Vicaría de Solidaridad, fundada por el cardenal Silva Enríquez en Santiago y se faban de la ayuda de la Iglesia. Otros latinoamericanos ya habían es- cuchado en su patria del Concilio Va- ticano II y Juan XXIII, de la teología de la liberación y comunidades de base y, desesperados de los políticos, espe- raban más de iniciativas u organizacio- nes religiosas, con la excepción llama- tiva de los argentinos. Ya no hacía falta ninguna neutralidad politica. Ya en la Europa de los años 50 se conocía discusiones sobre comunismo y catolicismo, sobre religión y política. Pero eran encuentros o escritos sobre teorías. A partir de los años 70, con la llegada de refugiados políticos de Lati- noamerica se empieza a observar en el continente de acogida señales de con- cientización política. Poco a poco, eso sí. Lo de “la política es cosa sucia” aún se escucha. Pero los refugiados no olvi- dan lo que les pasó, y los migrantes de trabajo tampoco. En la movilidad hu- mana los hay en estos dos grupos que se preguntan si no se podía haber evita- do que ocurriera lo que ocurrió. Y mi- grantes y refugiados se acuerdan tam- bién de su propia acogida al ver nuevos compañeros en la suerte y ocurre que los recuerdos de su pasado conducen a actos y acciones de acogida de nuevos solicitantes que van llegando ahora. El Ayuntamiento de Amsterdam condeco- ró a un hijo de exiliados chilenos por su participación ejemplar y animadora en la acogida de refugiados de guerra que ahora están llegando a Amsterdam. hacia pactos globales En agosto del año pasado quedé sorprendido al conocer la publicación en el Vaticano del Mensaje para el Día Mundial de los Migrantes y Refugia- dos, frmada por el papa el 15 de agos- to de 2017. Sorprendido me animé aho- ra para escribir estas líneas, pues en su mensaje también el papa incita a con- cientización; pero no solo en la Igle- sia o en el mundo de migraciones, sino en el mundo entero. El mismo mensa- je va acompañado de dos escritos, uno para la pastoral en la Iglesia y otro pa- ra “los actores políticos y sociales” por el mundo. Con los tres escritos el pa- pa desea contribuir a que en 2018 en las Naciones Unidas se llegue a defnir los derechos de migrantes y refugiados en pactos globales, lo mismo que por aquel entonces quedaron defnidos y proclamados los derechos del hombre. Sorprendente es también que los tres escritos tienen el mismo contenido, pero cada vez más concreto y detallado. Lo que en el mensaje son cuatro verbos re- ferentes a la movilidad humana (acoger, proteger, promover e integrar) son vein- te puntos más detallados en el escrito pa- ra la pastoral y, estos veinte puntos es- tán descritos en el tercer escrito de una forma tan concreta como discreta, como cien objetos de acción para llegar a los pactos globales en las Naciones Unidas. Cada una de las tres partes de la pu- blicación, además de sorprender me hacen entender mejor lo que sugerió el papa al decir: “El pastor debe oler a su rebaño”. Uno no puede saber y enten- der si no está cerca. la parusía Una cosa más me llamó la atención en los tres escritos de la publicación pa- pal del nuevo Dicasterio para la Promo- ción del Desarrollo Humano Integral, Sección de Migrantes y Refugiados: hay apenas fundamentación teológica. Pienso personalmente que determinada teología es básica para la concientiza- ción en una sociedad, trátase de feles y feligreses o de no-creyentes y seculari- zados. En otro artículo ya publicado en otro número de Ventana Europea su- gerí que la teología que trata de la ple- nitud de los tiempos, a veces también llamada la parusía, sirve al respecto. En esta teología se habla sobre “los signos de los tiempos”. El papa dice en la se- gunda línea del mensaje que ha inten- tado entender la movilidad humana co- mo “signo de los tiempos”, invocando la luz del Espíritu Santo. Quizas el pa- pa tiene mensajes de palabras sencillas, pero bien fundamentadas.
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