Ventana Europea | Nº 113 Marzode 2018

VENTANA EUROPEA 31 Marzo 2018 riencia acumulada y el dominio de la lengua. Y se arriesgó, de nuevo. Una de las acepciones que tiene la palabra ambición, reza así: ‘deseo intenso y vehemente de conseguir una cosa difícil de lograr’. Todas las difcultades, penalidades y con- tratiempos con los que se ha ido to- pando Byron no han podido ahogar ese deseo ardiente por mejorar su vi- da, por alcanzar nuevos horizontes. Ahora –nos confesa- “mi sueño es prepararme en el sentido de estudiar y, si lo logro, regresar un día a mi tierra natal”. una vida conducida Cuando conversas con Byron es natural en él la referencia religiosa: “con la ayuda de Dios”, “gracias a Dios”… son expresiones que -en sus labios- suenan auténticas. La prácti- ca religiosa, forma parte de sus raí- ces. Quizá en una época de su vida acudía a Dios sólo para que le solu- cionara sus problemas, pero, cuando ahora mira hacia atrás siente que su vida ha sido conducida, guiada y no duda en confesar con sencillez y con- vicción que hoy “Dios es el centro de mi vida”. Byron porta cicatrices que le re- cuerdan quién ha sido y que, a la vez, le han impulsado a luchar por quien quiere llegar a ser. Y ha sentido la mano cariñosa y providente de Dios en todo ello. Se siente muy acogido en el gru- po del “Rinnovamento nello Spirito” de la Misión Católica de Lengua Es- pañola (a la que califca con toda na- turalidad como “mi nueva familia”). Siempre: respeto y tolerancia Su talante luchador y disciplina- do le permite a Byron ser crítico con aquellos que no son capaces de en- tender que hay que poner empeño pa- ra conocer la lengua, las costumbres y las leyes del país que te recibe. No comparte la postura de quienes sola- mente vienen a ganar dinero, pensan- do que Suiza es el “nuevo Dorado” sin que se perciba en ellos ni metas ni propósitos. Por eso su consejo pa- ra las nuevas generaciones es “que siempre tengan en su vida a Dios y metas y horizontes para mejorar y ser felices”, asumiendo –completa- “que el sufrimiento que la vida proporcio- na trae satisfacciones y logros”. Y lo que nunca debe faltar, según él, es “hacer del respeto y de la tolerancia la base de la vida en común”. Más de 25 años como emigran- te, con la ambición por mejorar y al- canzar nuevos horizontes, llevando a Dios en el corazón. Son ingredien- tes de la historia de este guatemalteco que ahora, desarrolla su vida y su fe en Zúrich. Agradecemos a Byron An- tonio Cordero Gómez el regalo que nos hace. Su relato lleva esta inten- ción: “ojalá que este trozo de mi vida ayude a muchas personas cuando ten- gan que tomar una decisión y les haga ver algo de lo que signifca la palabra emigrante. Que Dios los bendiga” 

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