Ventana Europea | Nº 113 Marzode 2018

VENTANA EUROPEA 33 Marzo 2018 historia se centra en París durante el verano de 1891. Armand Roulin, encargado por su padre, el cartero Joseph Roulin, de hacer llegar a un destinatario válido una carta póstu- ma de Van Gogh a su querido her- mano Theo, su trayectoria se con- vierte en una especie de pesquisa policíaca. Apenas conocida la noti- cia del suicidio del pintor, Armand, de mala gana, no encuentra pistas en París. Al contrario descubre que Theo, hundido por la pérdida de su hermano, apenas le ha sobrevivi- do algunos meses. Convencido de que está equivocado en su aprecia- ción de Van Gogh, el improvisado detective decide seguir sus huellas en Auvers-sur-Oise, donde transcu- rrieron los últimos meses del pintor, para intentar explicarse los motivos de su desesperación. Emprende así entrevistas con los habitantes de un pueblo que, en parte, le tenía por un excéntrico loco y en parte se sen- tía atraído por su pasión y originali- dad. De esta manera se sumerge en el misterio de la vida y muerte de un artista que vive la creación co- mo una aventura de amor desde la marginación y la pobreza y que solo consiguió vender un cuadro en vida. Para ello el film se basa en una nueva técnica: los realizadores roda- ron primero las secuencias con acto- res reales. Luego, el metraje fue tras- ladado a la pintura. Recrearon el foto- grama inicial de cada toma en un lien- zo. Sobre esa base, los artistas aña- dían pinceladas y animaciones. Tras dichas modificaciones, el fotograma final era otro cuadro fijo, perfecto pa- ra ser vendido online. “El método ci- nematográfico más lento jamás idea- do”, confiesa Welchman. Tanto que, aunque ahora están empeñados en ha- cer lo mismo con nuestro Goya, quie- ren simplificar el procedimiento. la pintura, la gran protagonista Sin duda, la gran protagonista del filme es la pintura rompedora, libre, íntima y a la vez desmelenada del biografiado, a partir de una estética cinematográfica hasta ahora no em- prendida, que es un regalo para los ojos y que no está exenta de encua- dres, planificación y movimientos de cámara netamente cinematográficos. Los personajes entrevistados, abso- lutamente reales, son auténticos re- tratos al óleo. Los paisajes del cam- po, el mar, las estrellas, los asimétri- cos interiores casi anecdóticos, sus valientes colores fogosos y grandes pinceladas del creador, cobran la ter- cera dimensión que aporta el movi- miento fílmico. Ese es el gran valor de Loving Vicent , sin duda una obra maestra y una aportación destacada en la historia del cine, que ha mere- cido, entre otros premios, una nomi- nación a los Globos de Oro. Ahora bien, la historia detecti- vesca es débil para sostener tanta belleza. Los realizadores, sin duda absorbidos por la creación artísti- ca de la imagen, no forjan un guion al nivel de su espléndida imagen. Si bien es adecuada la inserción de cuadros en suave blanco y negro, para relatar el pasado, la trama care- ce de continuada garra narrativa res- tando interés al conjunto, aunque se ve compensada, como viene dicho, por el caudal de belleza pictórica bien vehiculada por el lenguaje del cine. ¿Fue Van Gohg asesinado o se suicidó? ¿Estaba loco o cuerdo? En realidad poco importa la respuesta a estas preguntas, como el verdadero objetivo del film: ahondar en el al- ma que ocultaban los osados pince- les del considerado padre de la pin- tura moderna: una mezcla de fragi- lidad y fuerza, marginación para ver el mundo desde fuera y pasión para descubrirlo y amarlo en su recóndi- ta verdad primigenia.  Ficha artística • Título original: Loving Vincent • Año: 2017 • Duración: 95 min. • País: Polonia • Dirección: Dorota Kobiela, Hugh Welchman • Guion: Dorota Kobiela, Hugh Welchman, Jacek Dehnel • Música: Clint Mansell.

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