Ventana Europea nº 116
VENTANA EUROPEA 27 Abril 2019 economía social y solidaria La jornada del sábado día 6 co- menzo con una ponencia comparti- da entre Raúl González Fabre, profe- sor de la Universidad Comillas en el área de Ética y Economía, y Pedro Jo- sé Gómez Serrano, profesor de econo- mía de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Expuso González que Europa debe utilizar su considerable peso en la eco- nomía global para conseguir las nor- mas sociales y medioambientales co- munes a todos los que quieran venden en su mercado, incluso si producen fuera de Europa. Y, además, que para que haya soli- daridad interna dentro de la Unión Eu- ropea es que esta sea un solo espacio fiscal, es decir que los países no com- pitan por tener impuestos distintos... “Si hay un solo mercado, un solo sis- tema de impuestos”. Por su parte, Pedro José Serra- no, citando a Schuman (“La contribu- ción que una Europa organizada y vi- va puede hacer a la civilización es in- dispensable para el mantenimiento de relaciones pacíficas. Europa no se hará de una vez. Se hará gracias a realiza- ciones concretas, que creen, en primer lugar, una solidaridad de hecho”) ape- ló a que Europa podría ser más soli- daria. Europa es la región del mundo más avanzada en materia social, pero Europa podría ser más solidaria. En la pasada crisis, dijo, no se actuó de un modo solidario. Por eso hay mu- cho euroescético, especialmente en los países donde la crisis fue más fuerte. ajustar europa al bien común En la segunda ponencia, también compartida, intervinieron María Cruz Arcos Vargas, profesora de Derecho Internacional Público de la Universi- dad de Sevilla, y Ramón Jaúregui, eu- roparlamentario del Partido Socialista Obrero Español. La profesora Arcos Vargas abogó porque la Unión Europea tiene que se- guir sirviéndonos en las épocas veni- deras y dar respuesta a todos los retos que vendrán, para lo cual expuso di- versas citas de la doctrina social de la Iglesia. Por su parte, Jáuregui alabó el “be- llo edificio” de la Unión Europea, co- locando los derechos humanos como la columna de esa construcción. Solo la unidad de la Unión Europea, dijo, nos permitirá hacer frente a todos los retos actuales y venideros: 1: La frac- tura entre el norte y el sur; se tienen que unificar la política económica y monetaria. 2: Ausencia de una políti- ca social europea. 3: Las migraciones, que nos colocarán al borde del precipi- cio si sigue la tensión enre el Este y el Oeste. 4: La seguridad interior, para lo que se necesita una seguridad coordi- nada y, también una defensa del exte- rior (“Europa tiene que tener un ajérci- to propio, no hay más remedio”). 5: El brexit. 6: El rebrote nacionalista, que ha generado multitud de populismos. A MODO DE RESUMEN En un comunicado final, Justicia y Paz manifiesta lo siguiente: “La Unión Europea ha sabido promover el creci- miento económico, pero ha sido inca- paz de impulsar políticas sociales efi- caces frente al desafío de la cohesión social y la solidaridad interna. Tampo- co ha promovido el desarrollo humano a escala mundial, que se encuentra en un contexto de grave y creciente des- igualdad. Recientemente ha mostrado también su incapacidad para estable- cer mecanismos apropiados que pro- tejan, acojan e integren a las perso- nas migrantes y refugiadas que tratan de vivir en nuestro continente, favore- ciendo la exclusión social y permitien- do las grandes tragedias que suceden a diario en sus mares y fronteras. El proyecto europeo ha mostrado fuertes limitaciones, contradicciones y enormes tensiones internas. Se consta- ta una gran desafección y desconfianza entre la ciudadanía respecto a las insti- tuciones de la Unión Europea, así co- mo un clima de desilusión y desorien- tación en cuanto al proyecto común. La gestión de la última crisis económica y el enorme reto de la inmigración han puesto sobre la mesa múltiples obstá- culos en la construcción de Europa, desencadenando potentes fuerzas de disgregación evidenciadas sobre todo con el brexit y que incluso amenazan su misma continuidad. El papa Francisco ha señalado que esta crisis puede ser vivida como una llamada “a un tiempo de discernimien- to, que nos invita a valorar lo esencial y a construir sobre ello; es por tanto un tiempo de desafíos y oportunidades”. En este sentido, el Papa apunta como pilares fundamentales que sostienen la construcción europea y que son ca- minos de esperanza: la centralidad de la persona y de los pueblos atendien- do las diferentes sensibilidades; la so- lidaridad eficaz, antídoto para los po- pulismos que son fruto del egoísmo; la apertura al mundo dejando de enfocar el fenómeno migratorio desde el miedo y como si fuera un problema de segu- ridad; la búsqueda de la paz y el desa- rrollo universal, no solo desde el punto de vista productivo sino del desarrollo humano integral; y el abrirse al futuro, con una atención especial a la juventud, a la educación y a las familias. Justicia y Paz quiere unirse a esta visión esperanzada. No hay otro cami- no que el de fortalecer los vínculos, la colaboración y la solidaridad entre los pueblos de Europa, en el contexto de la común familia humana y en el hori- zonte de la construcción de una civili- zación del amor”.
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