Ventana Europea nº 116

VENTANA EUROPEA 9 Abril 2019 tervención con menores en riesgo, muchos de ellos in- migrantes. El Centro Padre Rubio hace una labor si- milar a Pueblos Unidos, en pleno barrio de Salamanca “más centrado en inter- vención social y búsqueda activa de empleo. Aunque añaden también mucho la espiritualidad y las cele- braciones con la población inmigrante”, añade Ares. Los jesuitas trabajan, ade- más, en varios centros de formación con estudios in- cluso con titulaciones uni- versitarias para los que se dedican a esta labor, como el citado Instituto Universi- tario de Investigación sobre Migraciones, en Comillas, la iniciativa Entreparénte- sis o la Casa San Ignacio, una sede social donde los centros que trabajan con migrantes realizan activi- dades. Y están también las Comunidades de Hospitali- dad, que son “comunidades de jesuitas y familias que comparten su hogar con los inmigrantes”. karibú Varias congregaciones religiosas apoyan el trabajo de Karibú, Asociación de Amigos del Pueblo Africa- no. Esta asociación tiene un centro de formación para mujeres y niños que es un centro de intervención so- cial donde se ofrece alfabe- tización, clases de español, formación y orientación laboral, asistencia médica y distribución de materia- les de primera necesidad. Además, tienen una decena de casas de acogida, según explica Antonio Díaz, reli- gioso mercedario respon- sable de la asociación. De los mercedarios, también es la casa para menores solicitantes de asilo. Allí duermen, se forman, y son orientados para conseguir un empleo y regularizar su situación. Aliou Sala, uno de los migrantes acogidos en la Iglesia española ha vivido momentos de dolor y es- peranza: “Cuando España acogió al Aquarius, después de ser rechazado por Italia, significó un mensaje de es- peranza, en la tierra de los derechos humanos como es Europa”, confiesa Aliou, quien cruzó el Estrecho y llegó a Tarifa hace un año y dos semanas. “Pero ahora hay desilusión”, lamenta el joven senegalés, después de verse excluido dentro del sistema de acogida humani- taria. Pese a la situación de desamparo que atraviesa, Aliou se siente “agradeci- do” por haber encontrado cobijo en “la solidaridad de la gente” que ha respondido a la “inacción” de las admi- nistraciones. Contra ella la acción de la acogida de la Iglesia facilita labores de denun- cia y colabora con ellas. Por ejemplo, un grupo de migrantes al que luego si- guieron otros, se manifestó en Madrid el 8 de junio de pasado año mientras que el desde el Ayuntamiento de Madrid argumentaban que, de las tres instituciones a las que los migrantes recla- maban una coordinación en la acogida, el consistorio es el “último en la cadena de responsabilidades”. No obstante, ya calificaron de “emergencia social” esta situación . Situaciones pa- recidas fueron alertadas por diferentes colectivos so- ciales que acompañaban a jóvenes recién llegados en patera, solicitantes de asi- lo y menores de edad, que, durante varias noches, per- noctaron en la calle por no tener acceso a los albergues que el Ayuntamiento activa durante la campaña del frío, ni a las plazas de acogida humanitaria u otros dispo- sitivos institucionales. Y allí se movilizó la Igle- sia junto con otras asocia- ciones como ACCEM, que nació de la Comisión Epis- copal de Migraciones, y que hace una extensa, fructífera y encomiable labor desde hace muchos años. otras presencias Otras presencias ecle- siales son APLA, primero Amigos del Pueblo Latino- americano, y ahora Amigos de las Personas Inmigran- tes. Con sedes en Madrid y Fuenlabrada ofrecen ase- soría jurídica y psicológica, formación para el empleo y acompañamiento. Los sa- lesianos, a través de la Fe- deración Pinardi, trabajan con niños y adolescentes inmigrantes a través de pro- gramas específicos, “que van desde la acogida, ase- soría jurídica y acompaña- < Karibú tiene un centro de formación para mujeres y niños que es un centro de intervención social donde se ofrece alfabetización, clases de español... >

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