Ventana Europea nº 124
22 VENTANA EUROPEA Junio 2022 PUNTO DE VISTA monio nuestros tres amigos religio- sos, que desde sus experiencias y el lugar donde viven son testigos de las injusticias que están detrás de algu- nos movimientos migratorios, porque, atención, hay diferentes tipos de mi- graciones: forzada, temporal, volun- taria, interna, internacional, regular, irregular, etc. De todas ellas hay que tomar nota, pero también hay que sa- ber reconocerlas para hacernos cargo, para enfocar bien la mirada. En es- te sentido, creemos que la hospitali- dad/acogida puede ser la lente que nos permita ver, entender y actuar sobre la realidad de la movilidad humana y que posibilite eso que decía Lechner “no tengamos miedo al otro, podemos vivir juntos”. Al hilo de estas cuestiones, cuan- do pregunté ¿Qué significa hospitali- dad? Las respuestas tenían palabras muy concretas: apertura, solidaridad, cuidados, ciudadanía... y coincidieron en una afirmación, la vida consagrada está llamada a ser casa abierta, abrazo que acoge y cuida a quien lo necesita sin importar de dónde viene o a qué dios reza porque “no podemos desen- tendernos, tanto por el mandamiento mismo del amor, como por la identi- ficación con el buen samaritano” esta era la afirmación de Juanba. La vida consagrada es itinerante Por otro lado, Ana apuntaba con mucho convencimiento que “La vi- da consagrada es de por sí itinerante. Esta afirmación es real en cada con- gregación a lo largo de toda su exis- tencia. Así lo hemos conocido desde siempre. A todas y todos nos ha im- presionado ver cómo las religiosas y religiosos dejaban su tierra e inicia- ban un camino hacia otra tierra desco- nocida, sembraban su vida en esa tie- rra nueva que les acogía y muchas y muchos se quedaron en ella hasta su muerte. Yo he vivido la experiencia de salir de mi tierra y vivir en otra, y pue- do decir que me ha hecho mucho bien, ha ensanchado las puertas de mi vida y me ha dado un corazón más univer- sal”. Y Sofía compartía que “está na- ciendo un nuevo rostro de vida consa- grada, un rostro que desde los diferen- tes carismas hace presencia como po- bres y testigos Reino entre los pobres y descartados de la historia”. Esto es la vida consagrada: entre- ga desinteresada, apertura, casa, ho- gar, rostro, abrazo, comunidad, es de- cir total hospitalidad. A la luz de estos aportes, parece evidente deducir que la hospitalidad es al mismo tiempo una llamada muy clara a compartir caminos vitales te- jiendo historias que nos hacen por un lado sentirnos parte de una misma fa- milia humana y por otro priorizar los importante sobre lo “urgente”. En es- te sentido, le pedí a nuestros tres ami- gos que compartieran una experiencia significativa, de esas que te tocan. Es- to fue lo que me contaron. ¿Puedes compartir una experiencia? “Una historia que me tocó fue cuando dos jóvenes de Senegal y Ghana me contaron su experiencia para llegar a España. El joven de Se- negal tuvo que ayudar a echar al mar a una persona que falleció en la pate- ra. Y el joven de Ghana cuenta que un primo suyo, mayor que él, atravesan- do el desierto, se lo subió a la espalda para que no muriese perdido en la are- na del desierto”. Estos relatos te “ca- lan” hasta los huesos. Como para que no apostemos por ellos. “Trabajo como voluntaria en una ONG que acoge a migrantes en va- rios proyectos. Yo estoy en el pro- yecto de empleo, donde no se trata de ofrecer un empleo, pues no somos oficina ni bolsa de empleo, ni empre- sa que cuente con ofertas para la per- sona que llega. Se trata de acoger, acompañar, orientar, escuchar. Es- cuchamos situaciones reales, escu- chamos anhelos, posibilidades, expe- riencias laborales, capacidades, etc. y hacemos un trabajo de intermedia- ción con las ofertas que nos llegan de los empleadores. Acompañamos a las personas mi- grantes haciéndolas partícipes de la defensa de sus derechos, para provo- car cambios en sus vidas; los anima- mos a que su búsqueda sea activa y a mantener la esperanza, porque la es- pera se hace difícil. En este contexto, quiero compartir lo que me ha sucedido ya varias veces y que me ha impactado positivamen- te. En los procesos de entrevistas que hacemos, al preguntar a la persona por su experiencia laboral, si ya la ha tenido, se le pregunta si tiene alguna [ Acompañamos a las personas migrantes haciéndolas partícipes de la defensa de sus derechos, para provocar cambios en sus vidas; los animamos a que su búsqueda sea activa y a mantener la esperanza, porque la espera se hace difícil. ]
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy OTUyMTI5