Ventana Europea nº 116

VENTANA EUROPEA 17 Abril 2019 cuado de la comunicación digital, en cambio, ayuda a los mayores a mantener rela- ciones con familiares y ami- gos y a sentirse menos solos. Para los más jóvenes es, en muchos casos, un motivo de aislamiento que puede con- ducirles a situaciones de so- ledad graves. los políticos descubren la soledad Después de que, a co- mienzos del pasado año, la primera ministra británica, Theresa May, creara una se- cretaría de Estado para ha- cer frente a la soledad de los ingleses, otros países de Europa comenzaron a anali- zar la situación de sus pro- pios ciudadanos. En Alema- nia, el tema era hasta aho- ra tabú. A los alemanes no les gusta dejar ver sus sen- timientos y menos recono- cer su soledad, sin embar- go, ya comienza a hablarse en voz alta de este proble- ma social y algunos políti- cos reclaman del Gobierno central que destine más re- cursos para realizar estudios relevantes actuales, que per- mitan atajar este problema social, al que ya en algunos medios se califica de “epide- mia”. La soledad, según los expertos, favorece la apari- ción de enfermedades como la depresión, dolencias car- diovasculares, demencia y otras. Sacar a la gente de su aislamiento y reintegrarla en la sociedad sería positivo no solo los afectados, sino tam- bién para el país. En Berlín existe, desde hace cinco años, la organiza- ción “Silbernetz”, que ofre- ce atención telefónica a per- sonas mayores solas duran- te las veinticuatro horas del día. Las llamadas son anó- nimas, confidenciales y gra- tuitas. La atención, intercul- tural. Tras numerosas dificul- tades de financiación, es- te servicio social creado por iniciativa privada, consiguió el apoyo del Senado y lo- gró estabilizarse. Las perso- nas que atienden las llama- das son mujeres y hombres voluntarios que reciben una formación adecuada antes de comenzar el voluntariado. Sobre todo en fechas como Navidad o Pascua, se multi- plican las llamadas. Para los que no tienen a nadie, ese te- léfono les ofrece la oportu- nidad de hablar con alguien que les escucha, les dedica tiempo, les tiene en cuenta. El trabajo de “Silbernetz” es ejemplar, único en Alemania y un modelo a seguir. soledad en residencias de ancianos Mariana (nombre ficti- cio) nació y pasó la juventud en un país de Latinoamérica. Se casó con un médico ale- mán y volvió a la tierra de sus mayores, pero siempre se sintió latina, a pesar de su marcado aspecto germano. Tuvo tres hijos, pero su ma- trimonio duró poco. Se que- dó sola con los niños y, para salir adelante, trabajó hasta la jubilación como secreta- ria en una empresa de expor- tación de una ciudad cercana al pueblo donde vivía. Trató de conciliar lo mejor que pu- do la vida laboral y la aten- ción familiar, lo que no fue tarea fácil. La empresa en la que trabajaba quedaba a se- senta kilómetros de su casa y tenía que viajar cada día con el tren al trabajo. Al volver a casa, le esperaban los que- haceres del hogar, la aten- ción de los niños. Nunca te- nía tiempo para ella misma. Cuando los hijos se hicieron mayores y se fueron de casa, se quedó sola. Al principio disfrutó de la soledad. Por primera vez en mucho tiem- po podía hacer lo que que- ría: ir al teatro, a concier- tos, viajar. Por entonces, co- menzó a asistir asiduamente a una asociación de hispa- nohablantes, donde conoció a gente con sus mismos in- tereses, hizo amistades y se sintió bien durante algunos años. Con frecuencia, viaja- ba a su país, donde tenía pa- rientes y amigos de la juven- tud, y siempre volvía rejuve- necida. Por eso, cuando dejó de ir por la asociación, na- die pensó que pudiera estar enferma, sino de viaje. Un día llegó de nuevo, esta vez acompañada por su hijo más joven, quien informó a la di- rección de la asociación de que a su madre le habían de- tectado una demencia y que ya no podía vivir sola. Le ha- bían buscado una residencia de ancianos casi enfrente del local de las reuniones, pues el contacto allí con sus co- nocidos y amigos tenía para ella un gran significado. Su hijo la siguió llevando una vez al mes a esos encuentros < En Berlín existe, desde hace cinco años, la organización “Silbernetz”, que ofrece atención telefónica a personas mayores solas durante las veinticuatro horas del día. Las llamadas son anónimas, confidenciales y gratuitas. La atención, intercultural. > n n n

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