Ventana Europea nº 116

EURONOTICIAS SUIZA 20 VENTANA EUROPEA Abril 2019 rendimiento. Un camino en el que Celia ha sentido dis- criminación y ansiedad. A ello se ha sumado su frus- tración ante la imposibili- dad de acceder a los estu- dios que siempre soñó. Es- tas situaciones han desen- cadenado una sensación de fracaso y derrota social. Una situación interna que comparte con miles de migrantes y desplazados en el mundo. Una situación que pone en desafío su ha- bilidad resiliente. Es de- cir, su capacidad interna de convertir la adversidad en aprendizaje. cada uno con lo suyo Pero dicha resiliencia ¿depende únicamente de Celia? A veces, cuando habla- mos de resiliencia o traba- jo emocional, tendemos a caer en la trampa de pen- sar que es un proceso total- mente individual. La men- talidad occidental ha for- talecido esta ilusión de un modo sutil. Las nociones modernas de independen- cia y de libertad han cons- truido un sistema de creen- cias en cuyo centro se le- vanta el lema de “cada uno con lo suyo”. Paradigma que, por sentido común, se ajusta perfectamente a una ver- sión de propiedad priva- da y de rendimiento extra- polada a la vida psíquica y emocional. Lamentablemente, una visión que deja solitarios a todos los sufrientes. Una visión que incluso crea culpa por sentir vulnerabi- lidad. Una visión que au- menta el estrés y fortalece la idea de que los dolien- tes son una “carga” y que quien no pueda afrontar sus problemas es inútil e incapaz. migrantes patologizados Es triste constatar que incluso existen historias de duelo extremo que son en- focadas desde una mentali- dad biomédica que deja de lado lo cultural, lo social y lo espiritual, reduciendo la experiencia a términos de desviación de lo normal. De allí que no es difícil encontrar migrantes pato- logizados y personas de las sociedades de acogida que los consideran un peso pa- ra sus naciones. Un problema que im- plícitamente posee una exigencia que puede osci- lar entre ideas excluyentes –que se regrese a su país– hasta ideas de superioridad que perciben en la integra- ción una demanda neta- mente funcional: funcionar “normalmente” y confor- me los paradigmas y siste- mas de la sociedad de aco- gida. De hecho, creo que mu- chas personas ni siquiera se plantean empatizar con el duelo de muchos mi- grantes y trasladan el razo- namiento a términos abs- tractos, en los que la per- sona se concibe como una representación de naciones o pueblos “complicados” que deben hacerse cargo de sus propios problemas y no contaminar al mun- do. Nuevamente una visión funcional que desemboca lógicamente en situar a las personas vulnerables como “cargas sociales”. duelo migratorio Pero como he señala- do, esto es una ilusión. El problema no es cómo fun- cionamos en la sociedad de modo aislado sino cómo se teje la experiencia humana ante tal funcionamiento. Los seres humanos no somos objetos que se pue- dan medir funcionalmen- te, somos sujetos creativos, sociales y capaces de re- solver problemas. Además, somos seres vinculares, abiertos al mundo y a los demás. No podemos pres- cindir de los otros incluso cuando los demás intentan prescindir de nosotros. Por esta razón, afirmé en párrafos anteriores, que la noción de duelo migra- torio resulta fértil para pro- vocar reflexiones tanto de los procesos de integración como en la relación exis- tente entre la resiliencia y el contexto de acogida. Me atrevo a sugerir que cuando el duelo migratorio se aborda desde un para- digma comunitario, la resi- liencia es posible y además implica la multiplicación de contextos resilientes. Me refiero a integrar el duelo personal por mi- gración forzada dentro del marco global del duelo hu- manitario que todos com- partimos. pérdidas en el día a día Porque si reflexiona- mos profundamente en las razones por las cuales Ce- lia y muchos otros viven un duelo extremo, desem- bocaremos necesariamente en las tremendas pérdidas de valores, significados, cohesión social, sentido de pertenencia, solidaridad, compasión, confianza, em- < No es difícil encontrar migrantes patologizados y personas de las sociedades de acogida que los consideran un peso para sus naciones. >

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