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Diferente, pero no inferior al hombre

Diferente, pero no inferior al hombre

93ads4-244x300-6774398El Día Internacional de la Mujer es una ocasión para reflexionar sobre los derechos adquiridos y los que faltan todavía por adquirir. Y puesto que, como mujer, hoy es mi día, al soplar las velitas, voy a hacer no solo un deseo, sino varios, en nombre de muchas mujeres que no pueden hacerlo.

Quisiera: que los hombres de mi vida, padre, hermano, marido o amante, me quieran menos a su manera y más a la mia; que puesto que tengo que trabajar más para demostrar mi valía, al menos que me paguen lo mismo que a mis compañeros varones; que en los países en conflicto, la mujer no sea un arma de guerra; botín de los vencedores o rabia de los vencidos; que el término ya tan generalizado y tan manoseado de “hacer el amor”, sea realmente un acto de amor y no un medio de humillación y poder; que el sentido ancestral de “lavar el deshonor” tenga en cuenta mi propio honor y no el de los hombres de mi tribu; que respeten mi infancia, que pueda ir a la escuela en lugar de trabajar; poder emigrar para mejorar mi vida y la de mi familia y encontrar un trabajo sin necesidad de obeceder y doblegarme a aquellos que quieren utilizarme para hacer comercio a costa mia; poder escoger yo misma al futuro padre de mis hijos y a la edad adulta; poder participar en la vida cultural, social y religiosa de mi país, como parte integrante de la sociedad y no como elemento secundario de la misma; que no mutilen mi cuerpo con el pretexto de que “es una práctica cultural”, la verdadera cultura no va en detrimiento del ser humano; que el hombre sepa que no soy su enemiga, que puede ser su amiga, su cómplice y su apoyo por la lucha y obtención de una justicia para todos. Juntos podríamos hacer grandes cosas si aceptara que soy diferente pero no inferior a él.
En muchos países se han aprobado últimamente diversas medidas, encaminadas a luchar contra la violencia hecha a las mujeres.
En Bruselas, se aprobó el texto definitivo del acuerdo de la Euroorden. El texto extiende la protección de las víctimas de malos tratos al campo civil, cuya tramitación es mas rápida. La ventaja de este acuerdo reside en la simplificación de la tramitación y en su aplicación automática. Se estipula que una orden emitida por un país miembro, será reconocida y aplicada automáticamente por los otros países de la U.E. Hasta ahora, cada país aplicaba su propia legislación. Ahora las víctimas se verán protegidas no solo en su país, sino también en los otros países europeos donde quieran residir.
SIN ACUERDO
En 1945, la Declaración de las Naciones Unidas fue el primer acuerdo internacional que afirmó la igualdad entre mujeres y hombres. A su vez, la UNESCO ha hecho de la igualdad de género, una de sus prioridades.
En 2003, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer quiso votar un acuerdo sobre el tema de la violencia contra las mujeres y los derechos humanos, pero los Estados Miembros no fueron capaces de llegar a un consenso. Por eso es tan importante el que ahora se haya llegado a un acuerdo para aprobar una resolución que condena de forma enérgica la violencia generalizada contra mujeres y niñas y se pide prestar mayor mayor atención a la prevención de estas violencias.
El documento resalta la importancia de implementar servicios multisectoriales para las sobrevivientes de la violencia, incluyendo apoyo y asesoramiento sanitario y psicológico, así como ayuda social a corto y largo plazo. Asimismo, hace hincapié en la necesidad de contar con servicios que protejan el derecho a la salud sexual y reproductiva. El castigo a los agresores también se subraya como una medida fundamental para acabar con la impunidad.
OPONENTES AL ACUERDO
Irán, Rusia y El Vaticano han criticado varios puntos del acuerdo, pero los más virulentos han sido los “Hermanos Musulmanes” de Egipto. Este partido (del que forma parte el presidente Mohamed Morsi), se opone a diez artículos del comunicado final, entre ellos el referente a la legislación del matrimonio que promueve la igualdad total de derechos entre los dos componentes; el de la anulación de la necesidad de pedir permiso al marido para viajar, trabajar o utilizar medios anticonceptivos, así como la posibilidad que tiene la mujer de denunciar a su marido ante la justicia en caso de violación o acoso sexual.
Los Hermanos musulmanes estiman que los puntos citados van en contra de los principios del Islam, que “el Decreto da a las mujeres los medios para destruir la familia y que su aplicación conduciría a la decadencia total de la sociedad”. No aceptan las palabras de Ban Ki-moon, Secretario general de las Naciones Unidas: “Hay una verdad universal, aplicable a todos los países y comunidades: la violencia contra las mujeres no es nunca aceptable, nunca excusable y nunca tolerable”.

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