Seleccionar página

Trabajar por los migrantes merece la pena

Trabajar por los migrantes merece la pena

europarlamento-2-ok-300x300-8418941El pasado 7 de junio se reunían en la sede del parlamento europeo de Estrasburgo el equipo nacional de pastoral, con monseñor Claude Schockert a la cabeza, obispo responsable de la emigración de la Conferencia de los Obispos de Francia, con ocho parlamentarios europeos. Evidentemente, el tema a debatir era la emigración. Después de escuchar, compartir y vivir el encuentro, el equipo llegó a la conclusión de que “trabajar por los emigrantes merece la pena”

Qué piensan ustedes, ¿tenemos o no necesidad del Consejo Europeo? Si tenemos ya la Unión Europea en Bruselas, ¿para qué el Tribunal Europeo de los derechos del hombre?”. Así comenzaba su intervención Giovanni Batista Celiento, director adjunto del departamento de relaciones entre el Consejo de Europa y la Unión Europea en Bruselas, quien animó a entrar de lleno en algo que es de todos los europeos, a conocer y a utilizar más y mejor esta instancia del Consejo Europeo, creado para defender a todos los europeos y donde se fraguan las normas comunes para la Unión Europea. Todas las cuestiones de xenofobia, migración, sexismo, partidos intolerantes, peligros, amenazas, iglesias, grupos religiosos, etc. van a encontrar una respuesta en este Tribunal europeo para los derechos del hombre.
La segunda intervención corrió a cargo del Joseph Licari, embajador de Malta y presidente del grupo parlamentario para las migraciones. Tras un breve recorrido histórico de las causas socio-económicas de las migraciones, sobre todo a raíz de la revolución industrial, con el desplazamiento de los ambientes rurales hacia las grandes capitales, etc., el embajador se interesó en todo lo referente a la libertad de circulación en Europa: circulación de mercancías, de servicios, de capital y, por último, de personas. Propuso como reflexión una cuestión bastante antigua: ¿Quién se ha de desplazar, las personas o el capital? Hoy en día, al parecer, gran número de sociólogos están en contra del desarraigo de las personas, por eso se inclinan a que sea el capital quien emigre. También se refirió a los “indignados” de Madrid: “El motor de la indignación se ha puesto en marcha en España como reacción a la dictadura de unos cuantos especuladores y estafadores”.
DIGNIDAD DE LA PERSONA
La tercera y última intervención de la mañana estuvo a cargo de monseñor Aldo Giordano, observador permanente del Vaticano. “Vivimos en un mundo acelerado, en el que las distancias del espacio se van reduciendo (ahora estamos todos más cerca), así como las distancias del tiempo, por la rapidez de los cambios”. Si la Santa Sede está presente en 187 países (sólo faltan seis: China y algunos países árabes), no es de extrañar que esté presente como observadora en el Consejo Europeo y, fundamentalmente, con el objetivo de defender la dignidad de la persona. Monseñor Giordano animó a seguir en la lucha por los derechos de los migrantes. “Hay que escribir a la Comunidad Europea, escriban muchas cartas y artículos, porque esto tiene su efecto en esta gran casa”.
En los encuentros de la tarde tocó el turno a cuatro mujeres parlamentarias. La evidencia de que no hubiera “hombres” parlamentarios en las primeras filas de este mundo de la emigración, nos dijeron, es que “en este terreno no se medra políticamente hablando”.
En primer lugar, Nathalie Griesbeck, mujer valiente, que tiene claro cuál es su objetivo en el Parlamento: “Poner a la persona en el centro de las decisiones”. Ella lleva personalmente el asunto del Tibet. Ahora es encargada de los derechos de asilo y de los flujos migratorios. Constató por una parte que la política de asilo en Europa es muy lenta y, por otra, que hay unas reglas comunes que no son siempre respetadas. Puso unos ejemplos: las disposiciones de algunos países cada día son más restrictivas; el ministro del interior francés ha publicado una circular que es a toda vista ilegal; el caso deleznable del presidente Berlusconi, “sobre el que los obispos italianos no se han manifestado conjuntamente, y esto es triste”.
En segundo lugar, intervino Sandrine Belier (del grupo Europa Ecologista, los Verdes), quien denunció que la economía a menudo “la reina” de las políticas de los gobiernos, cayendo en un ultraliberalismo. Fue interesante su información sobre la mala gestión de algunos gobiernos africanos: “la Comunidad Europea ha dado decenas de millones de dólares a países africanos… Después de mi reciente visita a Kinshasa (R.D. Congo), vengo decepcionada”. Sin comentarios.
HELÈNE FLAUTRE
Pero quien suscitó un debate más vivo fue la parlamentaria Helène Flautre, presidenta de la comisión de los Derechos del Hombre. Como sus anteriores colegas, manifestó su insatisfacción sobre el cómo se hacen las cosas en el Parlamento Europeo. He aquí algunos flash que nos hablan de su sentimiento de indignación como parlamentaria: “Son ya casi 2.000 las personas que han muerto ahogadas en el Mediterráneo durante este año”. “Hay que levantar las barreras para luchar contra la pobreza y a favor de desarrollo humano, favoreciendo el derecho a la movilidad”. Hay una clara hipocresía en la política migratoria del Gobierno francés cuando “sabemos que el Estado francés ingresa en sus arcas 12,4 billones de euros provenientes de los migrantes, con o sin papeles. Por eso, regularizarles sería lo positivo”. “Hay muchos falsos tópicos sobre la emigración”, y citó uno: «los migrantes no son personas cualificadas”. Respuesta: Las personas que migran no son las más pobres, ni económica –por el dinero que han de dejar en el camino–, ni humana –hace falta valor para arriesgar la vida–, ni intelectualmente porque hay muchos que vienen con sus títulos universitarios. Lo triste es que siendo una riqueza evidente para el país que acoge, las cosas se organizan de tal forma que todo vaya mal». “Encerrar a una persona ha de ser, según la ley, el último recurso, especialmente a los menores por la experiencia traumática que les crea. Sin embargo, ahí están los centros de retención, sabiendo que una retención cuesta en Francia de los 25.000  a los 30.000 euros”. “Los franceses han de cambiar de mentalidad, dijo: “antes se creía que el Islam era una religión de extranjeros en Francia…, pero está claro que el Islam es una religión de los franceses”.
Y aquello que no se espera de una parlamentaria europea y que conmovió positivamente al equipo nacional de pastoral de emigrantes: “sin el apoyo de la Iglesia no podríamos haber conseguido lo que hemos conseguido”.  Aquí han de verse reconocidas tantísimas personas que trabajan en las diferentes delegaciones diocesanas, en instituciones religiosas, en voluntariados que tienen que ver con el mundo de la migración, como Cáritas, en nuestras misiones católicas europeas. Y no solo. También en muchas iglesias protestantes que están convencidas y valientemente comprometidas, como por ejemplo la Cimade, de los que hay que aprender, sobre todo a perder el miedo y a seguir tomando parte “en las duras tareas del evangelio” aún a sabiendas que puede costar el puesto e incluso la vida, tanto a laicos como a pastores.
También hubo un toque de atención a los medios de comunicación, que a veces presentan los problemas de la emigración, pero “dirigidos por aquellos que ostentan el poder mediático”. Y es que los políticos intentan explotar los problemas a su favor. Y esto lo vemos por ejemplo en el extremismo musulmán, o en el caso de los gitanos.
En el tren, regresando de Estrasburgo a París, el equipo compartió con gran ilusión y esperanza las impresiones de este día extraordinario: por las personas conocidass, por lo que se oyó y por la casa de todos los europeos que visitaron. Trabajar por los migrantes merece la pena.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Último número publicado

Novedades

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, haga click en el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies