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Mapa político tras las elecciones gallegas, vascas y catalanas…

Mapa político tras las elecciones gallegas, vascas y catalanas…

tc2-92-300x196-9375352Las elecciones vascas y gallegas, celebradas el 21 de octubre, y las catalanas del 25 de noviembre deben leerse de forma global. En Galicia se puede observar la fuerza centrípeta y aglutinadora del concepto «España», mientras en Euskadi y Cataluña se constata la tensión centrífuga y disgregadora. Si a las mayorías independentistas surgidas de las urnas en Euskadi y Cataluña añadimos el agotamiento general y las disfunciones del Estado de las Autonomías, es lógico prever un gran debate nacional que conducirá inevitablemente a la reforma de la Constitución de 1978.

Las últimas elecciones han producido una profunda diferencia en la estratificación de la opinión pública en Galicia, por una parte, y en Euskadi y Cataluña, por otra. En Galicia, a pesar de la debacle del PSdG, se han consolidado los partidos de ámbito nacional. En el País Vasco han quedado reducidos casi a la irrelevancia y en Cataluña se ha debilitado fuertemente el PSC-PSOE, que sigue siendo víctima de sus errores, con el consiguiente debilitamiento del conjunto de fuerzas constitucionalistas.
En Galicia, como en casi toda España, se vota en clave estatal y la elección se polariza entre la izquierda y la derecha, entre PSOE y PP. Sucede lo contrario en el País Vasco y Cataluña, donde se vota más en clave territorial, polarizándose las elecciones entre constitucionalistas y nacionalistas.
GALICIA: FORTALECIMIENTO DEL PP
En Galicia se ha fortalecido el Gobierno central tanto por los excelentes resultados y la holgada mayoría absoluta obtenida por Núñez Feijoo como por los pésimos resultados del Partido Socialista.
La izquierda planteó las elecciones en Galicia como un referéndum contra la política de ajuste de Rajoy. Éste ha ganado el envite mediante la persona interpuesta de Núñez Feijoo, que es el político que mejor interpreta la seriedad en el gasto y el control presupuestario.
A pesar de los malos resultados en Euskadi y en Cataluña, Rajoy es hoy mucho más fuerte que antes del 21-O y se siente reforzado en el interior y en el exterior. Europa es ahora algo menos reticente ante las ayudas financieras que, en forma de rescate blando o duro, pueda solicitar España.
GALICIA: CUESTIONAMIENTO DE LA ESTRATEGIA DEL PSOE
El PSOE ha salido muy tocado y debe replantear su estrategia. Calentar la calle, descalificar toda propuesta gubernamental sin aportar soluciones alternativas concretas sólo ha convencido a una parte de su electorado. Entre la abstención y la huida a otras izquierdas se ha dejado en el camino un porcentaje demasiado elevado de votos. El que AGE (IU), sin presencia parlamentaria en la pasada legislatura, haya conseguido en ésta nueve diputados es una demostración de que el PSOE, como catalizador del voto útil, ha dejado de ser la casa común de la izquierda.
PAÍS VASCO: TRIUNFO INDISCUTIBLE DEL SOBERANISMO
Las del 21-O fueron las primeras elecciones vascas celebradas sin terrorismo activo y las primeras a las que concurrieron candidaturas de la antigua HB, hasta hace poco ilegales. El resultado ha sido que entre el PNV y BILDU han recogido casi el 64% del sufragio válido.
A pesar de que le faltan 11 escaños para la mayoría absoluta, el PNV puede gobernar en solitario puesto que es imposible que PP, PSE y BILDU coincidan en una votación parlamentaria contra el PNV. El nuevo lehendakari ha ofrecido diálogo con todos los partidos y establecido como prioridades la lucha contra el paro y la reactivación económica y social. Urkullu no ha ocultado sus proyectos de construir una Euskadi en Europa ni sus afinidades con el proyecto catalanista de Mas, pero en ningún caso ha aludido a tomar ese camino en contra de la legalidad, lo que ha despejado muchos temores en el conjunto de España y también entre no pocos peneuvistas, temerosos de lanzarse al vacío antes de asegurar las cuerdas.
No obstante, es previsible que algún tipo de propuesta independentista se produzca durante la presente legislatura, sin excluir una declaración unilateral de independencia, perspectiva prevista desde hace largo tiempo y cuyo horizonte temporal se sitúa en 2015. La estrategia inmediata de BILDU y del nuevo Gobierno es preparar ese momento, y la estrategia del Gobierno central será impedirlo.
CATALUÑA: LA HUIDA HACIA ADELANTE
El éxito de la masiva manifestación proindependencia de la última Diada (11 de septiembre de 2012) colocó al presidente Artur Mas ante el dilema de frenar el movimiento o de ponerse a la cabeza del mismo. Eligió lo segundo y ha obtenido lo que esperaba: liderar el proceso.
La euforia independentista ha menguado a lo largo de la campaña ante la inequívoca oposición del Gobierno central y de todos los partidos constitucionalistas y ante la práctica imposibilidad de eludir impunemente la legalidad española, pero, sobre todo, ante la aclaración europea de que en la UE no sería aceptado ningún territorio segregado de alguno de sus estados miembros, lo que ha vaciado de contenido el principal lema de campaña: «Cataluña, un Estado nuevo en Europa».
Parece claro que la coalición CiU-ERC hará valer su mayoría absoluta para impulsar el cumplimiento de su promesa de convocar una consulta sobre la independencia dentro de la presente legislatura, tanto por fidelidad a sus compromisos expresos o tácitos con el electorado como por un necesidad política (en el caso de CiU) de priorizar los debates identitarios para amortiguar así la crítica a su gestión de gobierno. Las reacciones del Gobierno central son previsibles, con lo que la tensión será creciente y el desenlace incierto. Pero lo que sí puede preverse es el elevado riesgo de una doble fractura social: en Cataluña y en el conjunto de España.

Organización territorial de los estados

Estado unitario. El poder está concentrado y la Administración es uniforme en todas sus unidades territoriales. Ejemplo: Francia.
Estado federal. Es un estado de estados, cada uno de los cuales es soberano en unas materias, mientras quedan reservados a la federación la defensa, las relaciones internacionales, las comunicaciones y los proyectos que afectan a varios estados. Ninguno de los estados puede abandonar la federación sin el voto mayoritario del conjunto de la federación. Ejemplo: Estados Unidos de América.
Estado confederal. Formado por varios estados soberanos que se rigen por leyes comunes. Cada estado o cantón puede vetar una ley de la confederación e incluso abandonar la federación con el solo voto favorable de sus propios ciudadanos. Ejemplo: Suiza (Confederación Helvética).
Estado libre asociado. Es el que voluntariamente se adhiere a los principios constitucionales de otro Estado sin fusionarse con él, pero dejando en manos de este la defensa nacional y la representación diplomática. Ejemplo: Puerto Rico.

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